Por qué me encanta Donald Trump

Para mi admirado Carlos Alberto Montaner

Porque el comunismo, el socialismo, el chavismo y el putinismo son el fin del debate civilizado.

Me encanta Donald Trump porque, en primer término, lo recuerdo escribiendo, en 1999, un artículo para explicar que no invertiría en el boom inmobiliario que el castrismo anunció, con bombos y platillos, en aquella época. ¿Su razón?: que no invertiría en propiedades robadas.

Me encanta Donald Trump porque, décadas antes de postularse para presidente, ya tenía clara la idea de que los EEUU estaban siendo vendidos a potencias extranjeras por una caterva de odiadores de los EE UU que habían logrado disfrazarse de políticos.  

Me encanta Donald Trump porque la izquierda estadounidense lo cortejó, durante años, para que fuera un candidato demócrata y él se negó. Y lo hizo porque ya desde entonces sabía algo, y es que la mayor parte de esa caterva de odiadores de los EE UU eran miembros de la élite de ese Partido Demócrata que lo estaba cortejando.

Me encanta Donald Trump porque cuando el Partido Demócrata le hizo saber que controlaban los medios, y que lo harían puré de talco si intentaba postularse, no solo se postuló, sino que supo oponer a la proverbial hipocresía anglosajona, y a la ancestral culpa protestante, que son las piedras angulares de la propaganda demócrata, un estilo desenfadado, directo, sincero, y en ocasiones brutal en su honestidad. Un estilo que, claro está, enseguida fue tildado por la propaganda demócrata como “mentiroso”, “arrogante”, “avasallador”, etc.

Me encanta Donald Trump porque sé, como solo un cubano puede saberlo, que el New York Times, CNN, el Washington Post, El País y otros muchos medios de izquierda, llevan décadas mintiendo sobre la mal llamada revolución cubana y defendiendo, con sus mentiras, a ese despotismo castrista que sufrimos hoy.

Me encanta Donald Trump porque ante medios que no tienen la decencia de anunciar en sus cintillos que son “órganos oficiales” de una ideología caduca, la única respuesta posible es la lengua bien sacada de la “post verdad”, el dedo mostrado de las exageraciones, y los pantalones bajados de “si vamos a mentir, mintamos”.

Me encanta Donald Trump porque si hubiera sido cortés, en el debate con el pobre anciano abusado de Joe Biden, los medios demócratas habrían dicho que su oponente lo calló; y si lo hubiera interrumpido, para no dejarle pasar sus mentiras evidentes e insultantes, los medios demócratas habrían dicho, como lo hicieron, que eso era un vergonzoso e incivilizado circo.

Nada más refrescante que ver a un hombre ejercer esa libertad que siempre nos regalan cuando sabemos, de antemano, que el juicio que recibiremos ya está decidido.

Me encanta Donald Trump porque la versión moderna de la vieja aristocracia europea, los llamados socialistas y socialdemócratas de hoy, llevan décadas parasitando el presupuesto militar estadounidense, y las más avanzadas tecnologías de defensa de los EE UU mientras se llenan la boca para denigrar al país que los salvó del nazismo y del comunismo.

Me encanta Donald Trump porque ya era hora de que se acabara la ley del embudo en el trato de los Estados Unidos con sus supuestos aliados. Si la parte estrecha del cono siempre le tenía que tocar a los EEUU y, encima de eso ese país tenía que aceptar que lo presentaran como el malo de la película, entonces se imponía, como un aviso, el gesto de un teléfono bien colgado.

Me encanta Donad Trump porque recientemente Alemania ha sido llamada la provincia número 33 de China; porque el sur de Europa es cada vez más iraní, y porque Australia lleva años aceptando la penetración China e ignorando los llamados de atención de los EE UU al respecto. Ante ese cuadro, es mejor dejar de mantener militarmente a esas naciones. Al final, parece decir el actual presidente de los EE UU, en este mundo casi nadie tiene lo que se merece, pero casi todos sí tienen lo que se buscan.

Me encanta Donald Trump porque estoy cansado de que Rusia, un país con un Producto Interno Bruto equivalente al del estado de Nueva York (antes de Cuomo, claro está) vaya por el mundo blufeando sus aires de superpotencia a costa de la permisividad de esos políticos estadounidenses que odian a su país, y están dispuestos a venderlo.  

Me encantan Donald Trump porque durante su primer mandato Rusia no ha hecho nada equivalente a comerse parte de Ucrania, a mandar en los destinos de Siria; o a lograr que su provincia en las Américas, Cuba, recibiera, sin contar con el dolor de los cubanoamericanos, una rendición incondicional por parte de los E UU.

Me encanta Donald Trump porque dijo, desde el principio, y el tiempo lo ha comprobado, que toda la trama de su supuesta colusión con Rusia no era más que una utilización asquerosa, ilegal, y sin precedentes, del FBI, la CIA y el Departamento de Justicia para perseguir a un presidente legítima y legalmente electo. Lo dijo, y hoy demuestran que tuvo la razón todos esos documentos que están siendo desclasificados y que ilustran, sin lugar a la más mínima duda, que todo fue una operación única (por esa bajeza de la que solo creía capaz al castrismo) en la historia de los Estados Unidos de Norteamérica.

Me encanta Donald Trump porque soy un científico de formación y conozco, muy bien, de resultados negativos escondidos en gavetas, de comas desplazadas hasta el punto decimal requerido para poder publicar, de investigadores llamados “project killers” (por su honestidad a la hora de reportar sus resultados) y de revistas científicas de primera línea que casi todas las semanas tienen que publicar “disclaimers”, o retractaciones, porque antes habían publicado resultados científicos que sencillamente no eran verdad.

Me encanta Donald Trump porque el 66% de los graduados de preuniversitario en los EE UU van a la Universidad, y porque eso implica que todos los años se gradúan, como futuros científicos, miles y miles de personas que no tienen los mínimos requerimientos intelectuales, y mucho menos éticos, para ejercer esa profesión. Después de graduadas esas personas salen a un mercado laboral que enseguida convierte a muchas de ellas en vendedoras de verdades por contrata.

Me encanta Donald Trump porque casi al inicio de la pandemia pidió cerrar las fronteras de los EEUU a los visitantes de China, y los demócratas lo acusaron a ser un despreciable xenófobo.

Me encanta Donald Trump porque los mismos que ahora lo acusan de haber manejado mal la epidemia de Covid son partidarios de ese mismo Partido Demócrata que dondequiera que es gobierno ha sido responsable de tasas de muertes, por Covid, que son entre un 200 y un 400% más altas que las de los estados donde gobiernan los republicanos.

Me encanta Donald Trump porque cuando inmigré al Canadá me hicieron muchos análisis de sangre y varios rayos X de tórax, me pidieron títulos universitarios, chequearon mi manejo de las lenguas de este país, comprobaron si tenía plata en el banco, y me exigieron cero antecedentes penales. Todo eso, y mucho más, me lo pidieron sin que a nadie se le ocurriera decir que el Canadá rechazaba a los inmigrantes cubanos (me niego a reconocerme como hispano, y mucho menos como latino. Soy cubano).

Me encanta Donald Trump porque todo sistema complejo con capacidad de adaptación tiene, entre sus muchas propiedades, la función de homeostasis; o sea, la capacidad de mantener la integridad interna del sistema ante las variaciones externas. Si seguimos esa ciencia que muchos de los detractores de Trump dicen seguir es fácil entender que la sociedad estadounidense busque evitar, como sistema complejo con capacidad de adaptación que es, que la afluencia de inmigrantes nunca sea tan desorganizada, ilegal, o masiva como para desestabilizar el equilibrio interno de esa sociedad. Tildar esa respuesta de absurda, o inhumana, es un acto más cercano al fanatismo ideológico que a cualquier otra cosa.

Me encanta Donald Trump porque los EE UU le deben una buena parte de su grandeza (sí, son una gran nación) al hecho de ser un país de leyes al que la gente llega, casi siempre de forma legal, huyendo de países sin leyes. Intentar convertir la ilegalidad en una virtud, y premiarla incluso hasta la segunda generación, tiene dos efectos negativos que son evidentes, uno es que los ilegales les quitan recursos y puestos de trabajo a aquellos que sí respetaron la ley, el otro es que el premio a la ilegalidad es un contrasentido para aquellos se salieron huyendo de países sin leyes. Es verdad que hay razones humanitarias que son insoslayables, pero usarlas para hacer avanzar agendas ideológicas tiene más de “buenismo”, y de culpa protestante, que de cualquier otra cosa.

Me encanta Donald Trump porque nunca ha estado en contra de legalizar a los llamados “dreamers”. Lo que siempre ha intentado es negociar el fin de una cadena infinita de “dreamers” que cada cierto tiempo haya que legalizar por razones que volverán a ser humanitarias. Para lograr eso Donald Trump ha intentado negociar, con el Partido Demócrata, una reforma al sistema de inmigración estadounidense que permitiría acercarlo más al sistema que tiene Canadá. Eso evitaría el sinsentido de escapar de países sin leyes para burlar las leyes del país de acogida. De más está decir que el Partido Demócrata prefiere el amor de los ilegales al respeto de sus ciudadanos.

Me encanta Donald Trump porque por primera vez un presidente estadounidense se niega a seguir el inhumano juego que el Partido Demócrata lleva décadas jugando. Un juego que implica apoyar a regímenes dictatoriales de izquierda, a impedir que la comunidad internacional los elimine por razones humanitarias, y a incentivar, así, las emigraciones masivas e ilegales hacia los EE UU. Unos éxodos que crean una masa de inmigrantes que casi siempre devienen una muy buena clientela política del Partido Demócrata.

Me encanta Trump porque se dio cuenta de que los decretos de Obama con respecto al castrismo, aunque empedrados con las intenciones del “buenismo”, no pasaban de ser una rendición incondicional ante un régimen que nunca tendrá otra identidad que la de un odio visceral hacia los EE UU. Así lo demostraron los ataques acústicos a los diplomáticos estadounidenses en La Habana, la brutal represión contra los opositores cubanos, y la reluctancia a abandonar la criminal ocupación castrista de Venezuela.

Me encanta Donald Trump porque le ha plantado cara a la élite de un Partido Demócrata que, en su inmensa mayoría, llegó sin un centavo al poder y, décadas después del ejercicio de ese poder, cuenta con fortunas que nadie sabe a ciencia cierta de dónde salieron. Una élite que, como Fidel Castro, fue incapaz de crear riquezas y puestos de trabajos; pero que ha recurrido a cuantas bajezas podamos imaginar para presentar, como corrupto, a un hombre que hizo su fortuna creando riquezas y puestos de trabajo.

Me encanta Trump, porque se ha caído muchas veces y se ha vuelto a levantar, porque nunca ha aceptado los reveses como derrotas y porque a través de su carrera, en un oficio en el que muy pocos triunfan, se las arregló para llegar hasta hoy con una fortuna de más de tres millardos de dólares, miles de puestos de trabajo creados, y una hermosa familia.

Me encanta Donald Trump porque donde muchos ideólogos lo acusan de nacionalismo, él ve a un pueblo que se niega a que le cambien su identidad. Él ve a una sociedad reluctante a rendir ese conjunto de leyes y tradiciones que la han convertido en una gran nación. Una forma de ser que ahora algunos pretenden cambiar, ya sea por beneficio propio, para satisfacer espurios intereses foráneos, o por turbias agendas ideológicas.    

Por último, me encanta Trump porque los ideólogos que crearon esa leyenda negra, que lo identifica como un racista y un supremacista, son los mismos que se niegan a identificar al socialismo, al comunismo y al marxismo como ideologías de odio contra la minoría más productiva de la historia de la humanidad. Son los mismos ideólogos que, cuando se sienten derrotados por un hombre capaz de crear riquezas y puestos de trabajo, acuden a algo tan bajo como pagarle grandes sumas de dinero a cualquier miembro de su familia que esté dispuesto a denigrarlo.  

Nota bene.

Soy cubano-canadiense, vivo en Montreal y en las últimas elecciones generales de este país voté, por primera vez, por el Partido Liberal. Estoy a favor del reconocimiento de todos los derechos a todas las minorías. Estoy a favor del matrimonio sin importar el sexo de los cónyuges. Estoy a favor de la legalización de las drogas y creo que es un derecho de cada mujer hacer con su cuerpo lo que estime conveniente. Mi primera reacción ante el fenómeno de Donald Trump fue de rechazo; pero dos cosas me hicieron cambiar. Una fue la vieja certeza de que los medios y la academia estadounidense llevaban décadas mintiendo descaradamente sobre mi país de origen. La otra fue que, cuando el fenómeno Trump empezó a coger una fuerza indetenible dentro de los votantes estadounidenses, me llené de humildad y me hice una pregunta que hasta ese momento no me había hecho: ¿Cuál es el mensaje que esa democracia de 330 millones de personas, y más de 240 años de ejercicio, le está enviando al mundo? Repito, me llené de humildad.      

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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66 respuestas a Por qué me encanta Donald Trump

  1. Francisco Martin dijo:

    Genial, gracias por respuesta tan elocuente… solamente al final , la nota en desacuerdo por algunas cosas…. pero muy buen escrito …. suerte y sigue escribiendo , se te da bien ..

  2. Lazaro Jordan dijo:

    Excelente respuesta a nuestro querido Carlos Alberto Montaner, quien de modo reciente me ha defraudado.

    >

  3. Enrique Francisco Denis Boza dijo:

    VENDICIONES DIOS SALVE AMERICA

  4. Concho Cesy, a mí personalmente no me gusta Trump aunque voté por él y voy a volver a hacerlo. Y no me gusta por algo trivial, por la altura a la que coloca su barbilla. Sin embargo, te concedo razón y te felicito por tu talento (de tu padre) y tu valor personal (de tu madre). Acaba de emigrar a Estados Unidos y te haremos senador en el capitolio nacional. Hacen falta muchos Césares como tú, y precisamente ahora y en este lugar. Un abrazo a ti y otro a Carlos Alberto Montaner, Kiko.

    • Jajajajaja, viejo, qué tú estás tomando hoy, debe estar bueno. Guárdame un poco para cuando yo vaya por allá. Abrazote.

    • pedrin dijo:

      pero oigame, que todos tenemos defectos, si empina la barbilla pero pone a china en su lugar, hace el muro, para la inmigracion ilegal, pone a los miembros de la otan a pagar como corresponde, renegocia con mexico y canada, impulsa la economia, levanta la bolsa, aplaca el medio oriente y resuelve 4 cosas mas, que levante la barbilla todo lo que quiera! que yo no lo tengo pa modelo sino pa administrador!

  5. Adri Bosch dijo:

    En 10 años de blogger ,publique solo dos veces a Montaner ,nunca me gustó la ambiguedad ,su imagen se deteriora como comentarista de CNN con el exilio cubano la mayoria no lo acepta
    Critica a Trump por su falta de respeto pero no al medio donde trabaja que “festeja ” que el Pte Trump contrajo el COVID 19 😉
    Al escritor Orlando Luis Pardo Lazo lo sigo hace años coincido en algunas opiniones y en otras no,no veo en él categoria de “procer”
    En Argentina no saben quien es Armando Valladares ,se basan en las opiniones de Montaner y el fallecido Armando Rivas dos “gurues” .

  6. Julian Perez dijo:

    Muy buen artículo, muchas gracias. La nota bene muestra temas en las que no coincidimos en lo absoluto, pues yo, aparte de conservador económico, soy también un conservador cultural y el tema del aborto me resulta particularmente sensible: soy apasionadamente prolife.

    Pero estamos 100% de acuerdo en lo referente al presidente Trump. Y, aunque obviamente usted es libertario, estoy seguro de que, si fuera ciudadano norteamericano y votara en estas elecciones, no lo haría por la candidata libertaria, sino por Trump 🙂

  7. Juan Mirabal dijo:

    Excelente, viceralmente sincero, claro, objetivo. Gracias!

    • LUZ dijo:

      A mi en sentido general me gusto tiene muchas verdades en mi caso soy muy pero muy partidaria de Trump y muchas ocasiones me ciego por lo mucho que lo admiro desde que se postuló para la presidencia pero reconozco que es un excelente escrito lo felicito por que lo veo con una gran sinceridad.

  8. Raúl dijo:

    Excelente. Quirúrgico y desmitificador.

  9. Pingback: Un artículo mezquino y supremacista ‘intello’ de Carlos Alberto Montaner contra Trump y sus votantes desata la polémica -

  10. Gustavo de los Reyes dijo:

    Un buen analisis de nuestro dilema historico. Con Trump tenemos la posibilidad de no caer de lleno en la trampa socialista y finalmente , como fruta madura , en manos de la futura civilizacion asiatica.

  11. Edilio Hernández Herrera dijo:

    EXCELENTE!!!!!!👍👍👍👍👍

  12. pedrin dijo:

    Cesar, muy bueno, muy bueno! gracias !

  13. Mayito Senalle dijo:

    Es un gusto degustar cada palabra sensata escritas con el corazón , mucha locuacidad ,muchas verdades filosas como un puñal , muchas verdades escritas excelentemente.

  14. Mr Clinton dijo:

    Me encanta Donald Rum porque la mujer es tremendo palo.

  15. Joshua_Ramir dijo:

    ”Soy cubano-canadiense, vivo en Montreal y en las últimas elecciones generales de este país voté, por primera vez, por el Partido Liberal.” Te acompaño brother. Muy flojo el candidato conservador y Justin tampoco es el Obama canadiense.

  16. berticocu dijo:

    Yo no soy Trumpista, pero si defiendo todos los valores que el defiende aunque parezca contradictorio y si pudiera votar mi voto sería para el. Lo que si soy es AntiDemocrata y AntiComunista 100%. Me enorgullezco de ver un cubano que escribe y piensa así dentro de mi gente y te felicito en el orden personal. A partir de hoy sumaste otro más a tu blog. Felicitaciones. Un abrazo y cuídense por allá que esto no se ha acabado todavía. Salud.

  17. carlos valhuerdi dijo:

    Oye….yo no se quien tu eres, pero el trumpo es un bandido y si no aceptó lo de la izquierda comunista como tu dices es porque no habían billetes para el. El no es na’mas que un socotroco que no tiene educación ninguna. Una vez trató de leer la Constitución de este GRAN PAÍS y por usar palabras arcaicas en esa gran Constitución no sabia leerlas. VOTE BLUE NO MATTER WHO. HAVE A BEAITIFUL DAY Y SACA LA CABEZA DEL CUBO.⁸

  18. Rolando Garcia dijo:

    Pensé que tu trataba de luchar por todos los cubanos no que solo te importaban los que apollar a trump estas perdiendo seguidores con tu amor por ese dictador,a ti que te gusta comparar,busca las semejanzas entre trump y fidel,veraz que son muy parecidos,sino pregúntale a Cao que lo entrevistó.

    • No hay ninguna semejanza entre Fidel Castro y Donald Trump. Esa es una comparación forzada por intereses ideológicos. ¿Vives en Cuba? Si vives allá me atrevería a decir que trabajas o estudias en la UCI. Donald Trump era un empresario exitoso antes de dedicarse a la política, Fidel Castro era un gangster. Donald Trump fue electo en unas elecciones perfectamente legales y democráticas, Fidel Castro llegó al poder mediante la violencia. Donald Trump nunca ha dicho “elecciones para qué”, por el contrario, siempre ha dicho “voten, voten, voten”. Fidel Castro, en más de 50 años de despotismo, destruyó la economía cubana. Donald Trump, en dos años y medio, puso la economía americana a sus más alto nivel histórico. No sigo para no agobiarte, pero la comparación no se sostiene.

      • Otro cubano dijo:

        Es cierto que las comparaciones son casi siempre odiosas, pero en lo que sí se parecen muchísimo es en su temperamento, en su instinto autoritario, y en su facilidad para mentir sin miseria. Ya eso es suficiente para que un cubano que vive en los Estados Unidos empiece a tener escalofríos. Pero, en todo caso, en tu respuesta hablas de que Trump era un empresario exitoso, algo que las continuas bancarrotas y los datos que han salido a la luz últimamente sobre sus finanzas desmienten, aunque sí es cierto que ha mostrado una habilidad notable, castrista diría yo, para reinventarse cada vez que se le muere una gallina de los huevos de oro. Y con respecto a lo de “voten, voten, voten”, su campaña sin descanso para hacer creer que las elecciones estarán amañadas, cuando sabe que está muy por detrás en las encuestas, mucho más de lo que estuvo contra Hillary, y que ahora no va contra una mujer, dejan en muy mal lugar su vocación democrática. Si pierde, como todo parece indicar, y arma una de sus pataletas, poniendo en peligro la democracia más exitosa que el mundo ha conocido, quisiera ver tu opinión en otro artículo tan rotundo como éste. Y sobre la economía de Trump, que no es más que la inercia descafeinada de la que heredó de Obama, y que ahora con su brutalidad frente a la pandemia está hundiendo, este artículo presenta muy claramente las cifras: https://www.jec.senate.gov/public/_cache/files/2c298bda-8aee-4923-84a3-95a54f7f6e6f/did-trump-create-or-inherit-the-strong-economy.pdf

      • ¿De qué temperamento hablas? Fidel Castro era sanguíneo y violento y Trump no lo es. El 99% de la mentiras que los Demócratas le achacan a Trump fueron creadas por la misma maquinaria de noticias falsas que lleva décadas defendiendo al castrismo. ¿Eso no te da escalofríos? En estos momentos la fortuna de Trump está valorada en más de 3 millardos de dólares, y sus propiedades por todo el mundo son bien conocidas. Si eso no es ser un empresario exitoso, entonces nada lo es. Los hombres no se miden por sus triunfos, los hombres se miden por su capacidad de imponerse a los reveses. Trump tuvo reveses, pero se impuso a ellos y hoy es un empresario exitoso.
        Los demócratas saben que están perdidos, no hay ningún indicador serio que permita asegurar lo contrario. Están tan perdidos que se han tenido que inventar eso de votar masivamente (fíjate que digo masivamente) por correo para formar la crisis y no reconocer que Trump les ganó. Si no hay trampa, Trump debe ganar por un alud de votos, y voy a escribir otro artículo para reírme de todos esos que se creen que el mundo es como ellos quieren que sea y no como realmente es. Me da mucha pena, pero me voy a reír de ti.

  19. A esos que descalifican a TRUMP por antipatía. No saben nada de política internacional ni de geopolítica. Todos tienen que respetar a USA ahora. Todos los que abusaban de la ineptitud y algunos corruptos anteriores presidentes. Los demócratas son de la izquierda comunista. Están completamente infiltrados. Analicen bien si es que no son ustedes también comunista. Si eres buen cubano y no eres comunista vota por TRUMP.

  20. Otro cubano dijo:

    No hay un sólo párrafo de esta descarga que no contenga falsedades o tergiversaciones crudas, muy al estilo de Trump. ¿Que la izquierda lo cortejó para que se postulara como demócrata? ¿Que no quiere deportar a los Dreamers, o mejor dicho, que no los ha usado como peones, igual que usó la separación de las familias en la frontera, para chantajear a sus adversarios políticos? ¿Que las élites liberales llegaron sin un centavo al poder? ¿Que Trump nunca quiso construir en Cuba, cuando mandó a unos consultores a La Habana en 1998 a negociar una torre Trump con los Castros?¿Que los estados demócratas han manejado peor el Covid? (Es cierto que tuvieron más casos y muertes al principio porque el virus entró primero en el noreste, pero mira los números de los últimos tres meses). ¿Qué las “elites” demócratas (como si los republicanos salieran de Coco Solo) no saben crear riqueza, ni empleos, cuando Clinton y Obama sacaron los dos al país de las crisis creadas por sus predecesores republicanos, y Obama entró en plena recesión y salió en pleno crecimiento, y sin crear los déficits monstruosos creados por George W. y ahora por Trump, y antes de ellos por Reagan? ¿Que Trump no ha probado, una y otra vez, que no quiere criticar a los supremacistas blancos porque sabe que forman una parte apreciable, la más activa y “vocal”, de su base? En fin, que hasta las verdades son medias verdades, pero en general no es más que una colección de disparates. Yo me considero como Montaner independiente, pero la verdad es que a día de hoy apoyar a Trump, cuando está hasta poniendo en duda si aceptará los resultados de la elección como el proyecto de Chapitas bananero que es, sólo se entiende dentro de ese odio irracional a lo que los trumpistas llaman la “izquierda radical”, “las élites” y todas esas boberías que ningún historiador medianamente serio considera otra cosa que términos de propaganda partidista. Aprecio tu trabajo sobre Cuba y esto es realmente de un nivel bajísimo para alguien que se llama historiador, así sea amateur.

    • Trump fue miembro del Partido Demócrata durante casi ocho años. Eso es un hecho. Busca, si es que tu aproximación ideológica a la realidad te lo permite, todas las fotos de Trump con la élite de ese partido y podrás comprobar que sí lo cortejaron. Eso es un hecho. No ha deportado y no quiere deportar a los dreamers. Eso es un hecho. Solo ha intentado negociar que la amnistía de los dreamers sea la última y que dentro de 20 años los EE UU no vuelvan a tener ese problema. Eso es un hecho. Negociar no es chantajear, ver una negociación como un chantaje es una decisión que tomas porque te conviene. Busca las declaraciones de impuesto de Biden cuando llegó a congreso, compárala con su fortuna de hoy (sin contar la de su corrupto hijito) y podrás ver que su fortuna, como la de muchos demócratas, creció de una forma inexplicable. Eso es un hecho. Trump puede haber enviado a quien quisiera a Cuba, pero lo cierto es que escribió un artículo diciendo que no invertiría en propiedades robadas, y que hoy no hay una sola propiedad de Trump en Cuba. Esos son hechos. La crisis del 2008 fue consecuencia de las políticas de los demócratas, fueron los demócratas los que impusieron como un derecho que todo el mundo pudiera comprar una casa, y el resultado fueron miles de mortgages que hicieron default. Eso es un hecho. Trump ha criticado y se ha deslindado decenas de veces de los supremacistas blancos, mientras que la élite del Partido Demócrata nunca se ha deslindado del nazismo de la izquierda estadounidense ni de la ideología (social-comunista) que más seres humanos ha asesinado en la Historia. No te voy a pedir que verifiques todo esto que te acabo de decir porque sé que la personas que no firman con sus nombres lo que dicen, como tú, casi siempre son troncos de mentirosos que saben que están mintiendo y por eso no firman con sus nombres. Yo verifico todos los datos que doy y lo hago por una razón muy simple: firmo con mi nombre.
      Sé que te duele lo que escribo porque aunque firmas como “Otro Cubano” no eres más que “Otro Castrista”.

      • Excelente respuesta al infiltrado agente casttro-comunista que no da la cara.

      • Otro cubano dijo:

        Estás definitivamente delirante y no vale la pena discutir contigo…

        … y hasta aquí llegó la diatriba del castrista este.

      • pedrin dijo:

        ni caso al companerito de la UCI, que solo sabe repetir campanazos.

      • Así es. Son ellos los que nos recuerdan que Castro lo que no tuvo fue presupuesto. Si Castro hubiera contado con un poquito más de plata muchos de los que en Cuba se las daban de anticastrista, y todavía hoy creen serlo, se habrían dejado “convencer”. Ahora están en EE UU y por una plaza en una universidad, y un salarito de clase media baja, se prestan para las maldades de la gerontocracia odiadora de un Partido Demócrata que cada vez se parece más al PCC. Los pobres, tanto nadar para terminar tragando en la orilla.

      • RAMÓN MESA dijo:

        HERMANO CUANTAS FELICITACIONES X TODO ESTÉ ARTÍCULO QUE HAZ PUBLICADO, SÓLO ME QUEDA X DECIRTE GRACIAS GRACIAS, GRACIAS, ESTOY CONTIGO HASTA LA MUERTE, UN ABRAZO CUÍDATE MUCHO

      • Gracias a ti. Otro abrazo bien fuerte.

  21. victor Urquiola dijo:

    En el mejor estilo nuestro te digo “Ñok, apretarse” y yo sé que tú escrito está espectacular porque convertiste en lenguaje articulado lo que yo sabía cómo un presentimiento, entonces te debo las gracias y me imagino que muchísimos resentidos deben estar revolcándose al mejor estilo de animal con escabiosis porque hay verdades que son tan evidentes que no se pueden refutar, por lo tanto prepárate a soportar insultos.
    Felicidades

  22. Katy Lamas dijo:

    Lo mejor q he visto en mucho tiempo mis respetos!!

  23. Vivian dijo:

    También me encanta Donald Trump, nunca e sido política, pero es evidentemente real q la política nos afecta a todos y los cubanos hemos sufrido mucho y estamos sufriendo mucho por negarnos muchas veces a inmiscuirsos en la política por diferentes razones q todo cubano sabe ,pero no es puede seguir con los ojos cerrados a tanta injusticia

  24. WALDO GONZALEZ LOPEZ dijo:

    !COMO HAY KOMUNISTAS METIDOS EN LAS REDES! ME ASOMBRA Y ME DA ASCO ESTO. TRUMP DEBIA HACER UNA LIMPIEZA AQUI Y EXPULSAR A SUS PAISITIOS DE SHEET A TODOS ESOS QUE VIENEN A ESTE GRAN PAIS, TAN ENVIDIADO POR MUCHOS EUROPEOS. EXCELENTE ARTICULO/ENSAYO, REYNIEL, TE FELICITO.

  25. pedrin dijo:

    ño !!! como ha levantado ronchas este escrito !

  26. Mayra del Carmen Hernández-Menéndez dijo:

    Excelente artículo. Una rotunda respuesta a todos los que denigran a nuestro Presidente. Los cubanos que lo critican debieran entender que a quien deben criticar es al designado por la junta militar castrocomunista Miguel Díaz-Canel, pues Donald Trump es el Presidente de los Estados Unidos y su principal deber es velar por los intereses de los Estados Unidos. Comparar a Donald Trump con el innombrable es de una tamaña falacia. Aquel asesinó, fusiló hundió al pueblo cubano en la más absoluta miseria. Gracias, César Reynel.

  27. Cadejo Blanco dijo:

    Pues te aviso que hace 10 años la oficina de Donald Trump estuvo explorando Cuba para invertir aquí. Todo eso que has dicho es cierto, pero una cosa es Trump como presidente y otra como constructor inmobiliario. No olvides que ahora necesita los votos de la Florida, específicamente el voto latino de los cubanos y venezolanos. Cuando Trump se reelija, y espero que así sea según los pronósticos y el apoyo popular, veremos si se mantiene tal cual, ya no le debe nada a nadie y sale que no habrá una tercera reelección. A Trump no le importa ni comunismo, ni socialismo, ni Venezuela, Nicaragua y Cuba, y menos Vietnam, a él lo que le interesa es el dinero, la inversión y ten cuidado a espaldas y en secreto ya esté negociando con Gaesa un futuro hotel en Cuba. No creo que Trump se crea todo lo que ha dicho, se considera muy amigo de Putin y admirador de Kim Jong-un

    • Pues te aviso que estás citando al Granma que a su vez está citando al Washington Post, que a su vez ya todo el mundo lo llama el Washington Past (porque ya pasó). Ya los periódicos no existen, ya las noticias, que era lo que antes vendían los periódicos, las sabemos el día antes de que ellos vengan a decirnos lo que pasó. Es de risas, y es por eso que los periódicos se han quedados como cascarones vacíos que venden opiniones al mejor postor. En el caso del Washington Past, el mejor postor fue Jeff Bezos, el dueño de Amazon, que lo compró específicamente para que el Washington Past escribiera “opiniones” contra Donald Trump. ¿Por qué? Bueno, porque Donald Trump dijo que, entre las muchas cosas que están mal en los EE UU está el hecho de que Amazon sobrecarga al maltrecho, altamente burocratizado y sindicalmente secuestrado Correo de los EE UU (con los envíos de paquetes postales) sin contribuir financieramente, directamente o a través de los impuesto, de una forma proporcional. Bezos consideró eso, claro está, una afrenta, y empezó a pagar grandes sumas por cualquier opinión comprometedora sobre Trump. Como consecuencia de eso los partidarios de Trump agarraron a Bezos besándose con otra mujer, publicaron la noticia y eso terminó costándole al dueño de Amazon un divorcio y un chorro de millardos de dólares. A partir de ahí, Bezos compró el Washington Past y todos, absolutamente todos, los que que decidieron seguir trabajando en ese cascarón vacío dejaron de ser periodistas para convertirse en propagandistas y diseminadores de chismes. Que la oficina de Trump haya explorado opciones en Cuba no dice absolutamente nada, al menos no lo dice en el sentido que el Washington Past quiere imponer. Una opción tan válida como la que propone Bezos es que hace diez años Trump ya sabía que iba a sacar por el techo a tus jefes y quería tener una idea clara de qué hacer, en términos de inversiones, una vez que castrismo dejara de existir. Lo de “amigo de Putin” es un embarre que corrieron Putin y sus verdaderos amigos (Obama and Cia, no pun intended) a través del New York Pravda (former NYT) y, ¿te imaginas? el Washington Past.
      Resulta muy cómico la forma en la que ustedes, los castro-cubiches, hablan con una propiedad y una sapiencia cuando citan noticias en las que nadie cree, y de las que casi todo el mundo conoce sus turbios orígenes, ustedes han hecho de la ignorancia un argumento y de la ridiculez un motivo de orgullo. Es de risas, de verdad.

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  30. Hector Y. Martinez dijo:

    “Me encanta Donald Trump porque, décadas antes de postularse para presidente, ya tenía clara la idea de que los EEUU estaban siendo vendidos a potencias extranjeras por una caterva de odiadores de los EE UU que habían logrado disfrazarse de políticos. ”

    Es imposible estar de acuerdo con semejante comentario. Comienza un post de opinión izando una bandera que le desacredita completamente.

    “Me encanta Donald Trump porque la izquierda estadounidense lo cortejó, durante años, para que fuera un candidato demócrata y él se negó.”

    Luego ya continua mintiendo abiertamente. Muchas gracias por su opinión, pero no es una que lleve a reflexión a alguien que este informado y conozca quien es donald trump.

    • Su triste odio, de persona adicta a una ideología, lo hace confundir sus deseos con los hechos.
      Si buscara todas las fotos, entrevistas, invitaciones a eventos, etc., que sus adorado castristas del Partido Demócrata usaron para cortejar a Donald Trump, durante años, se daría cuenta de que sí intentaron reclutarlo para su abyecta misión de destruir a los EE UU. Digo “si buscara” porque sé que no lo va a hacer, porque ustedes, los pobres ideologizados, solo consideran información a esas contraseñas que alcanzan a liberarles las endorfinas del babeo moral para el que han sido programados pavlovianamente.
      Si buscara las legislaciones que enviaron los puestos de trabajo de los EE UU allende los mares, los acuerdos comerciales que ahorcaron a los EE UU financieramente, las leyes y decretos que protegen a los invasores de los EE UU, dentro de los EE UU, se daría cuenta de que ese país está siendo desmantelado poco a poco, por los demócratas, e infestado por estrategias paralizantes. Digo “si buscara”, porque sé que es incapaz de hacerlo.
      De todas formas, no llore en noviembre.

      • Hector Y. Martinez dijo:

        O sea, bla, bla, bla, cero hechos ha listado usted para demostrar semejante afirmación. Trump, como muchos otros adinerados eran invitados a muchos eventos en los cuales se iba a hacer una donación substancial (que recordemos hizo multiples donaciones a los democratas, incluyendo a Hillary Clinton). Si usted tiene un solo articulo, donde diga que un prominente democrata intentó que Trump fuera candidato presidencial por el partido, entonces le creo. Uno solo.
        Ahora, las absurdidades que promueve como muestra de que miembros del partido democrata, y otros politicos, son un total sin sentido. Si fuera por eso, el partido republicano seria quien realmente odia a USA, al dejar el pais en crisis tras crisis que ha tenido que ser rescatado por los democratas. Quien odia a USA entonces sería Trump, que nos ha sumergido en una deuda de mas de 2 trillones y ha dejado morir a mas de 210mil personas por su pésimo manejo del virus, o quien ha llevado a USA a que su deficit comercial haya aumentado en mas de 18% solo en un año.
        Vamos, que lo que dice es totalmente un sin sentido.

      • Lamento decirle que está extrapolando la mentalidad de un apparatchik a la sutil y compleja democracia de los EE UU. Si espera un documento oficial, timbrado con el cuño del Partido Demócrata, y publicado en la “Gaceta Oficial”, diciendo que ese Partido tiene, o tuvo, interés en una persona como candidato, lamento decirle que tendrá que buscarse un buen cojín y esperar un largo rato. Es muestra de su gran desconocimiento de la democracia de los EE UU su exigencia de una declaración formal (de alguien) confirmando ese dato. Eso nunca ha pasado ni pasará. Lo que existe, y existió con Trump, es un grupo de protocolos de intenciones, muy sutiles, que son usados para acercarse a un posible futuro miembro del Partido Demócrata, para irlo agasajando, para irlo comprometiendo con esa organización, para hacerlo dar plata y, en ocasiones, dejarle caer en el oído que podría ser (nunca dicen que es) presidenciable. Con Trump lo intentaron, y lo intentaron tanto que cuando Trump se postuló muchos pensaron que esa era una jugarreta del Partido Demócrata para restarle votos a los Republicanos y, de paso, testear cuán “presidenciable podría ser Trump”. Al final resultó que, de eso nada, y que el tipo se estaba postulando de verdad porque, entre otras cosas, ya estaba asqueado de las asquerosidades de la élite del Partido Demócrata.
        Compruebo con alegría que fue usted incapaz, como predije, de buscar los hechos que comprueban la forma en la que el Partido Demócrata, en perfecta sintonía con intereses foráneos, lleva décadas horadando a los EE UU políticamente y dañando a ese país económicamente.
        Como todo buen fanático ideológico, usted pide datos que sabe que no existen, y se niega a buscar los datos que sabe que sí existen.
        En todo caso, todo parece indicar que, de tanto repetir la propaganda del Partido Demócrata, ha usted terminado creyéndose esa sarta de mentiras (hay gente para todo en este mundo). Ese es su derecho y nada ni nadie podrá cambiar su fanática opinión.
        Solo la realidad podrá, el próximo 3 de noviembre, enviarle la señal de cuán equivocado está.
        Cuando eso ocurra no se sienta, por favor, aplastado por la rigidez de su fanatismo. Relájese, sonría, y asuma cuán tonto es.
        Todos lo hacemos a cada rato.

  31. Nuria dijo:

    Me hubiese gustado describir mis pensamientos de la forma tan elocuente y clara como lo has hecho tú. Me reconozco en la totalidad de tu análisis respecto a Trump, el partido demócrata, la política respecto Europa y sobre el rumbo de los Estados Unidos. También mi primera reacción fue de rechazo, pero gracias a Dios, la humildad me salió al paso!

  32. Diego R.Suarez dijo:

    Excelente artículo , Flicidades

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