¿Asesinado asesinando? No, por favor.

Vuelve a la carga, contra el presidente Donald J. Trump, mi admirado Carlos Alberto Montaner.

Esta vez en respuesta a un excelente discurso en el que Tom Klingenstein explica, de una forma muy clara, precisa, y racional, eso que muchos llevamos pensando, durante tanto tiempo, sobre el presidente número 45 de los Estados Unidos de Norteamérica.

Ya en un texto anterior CAM identificó al objeto de sus amonestaciones con una larga lista de epítetos. Lo llamó avasallador, mentiroso, gritón, despótico, anticientífico, chantajeado por los rusos, antihispano, sin empatía, fracasado, y nacionalista.

En cuanto ese texto salió, escribí uno explicando por qué las razones que CAM da –para endilgarle semejante lista de adjetivos a un ser humano– no son, cuando se miran desde otras perspectivas, tan válidas o axiomáticas como el autor de “La mujer del Coronel” cree y nos quiere hacer creer.

Después de publicado ese texto, y en una conversación con la periodista y escritora Idolídia Dárias, expliqué que muchos de los epítetos que CAM usa contra Trump tienen su origen en técnicas mediáticas que fueron creadas por los comunistas; y que el Partido Demócrata ha estado utilizando, a través de su poderosa maquinaria de propaganda, desde mucho antes de que Trump fuera electo presidente de los EE UU.

Los comunistas descubrieron, hace ya mucho tiempo, que cuando ponemos a alguien bajo una luz negativa les estamos insinuando a los que ven y aceptan esa imagen que son, por puro contraste, buenas personas. Y si algo disfrutan los seres humanos, además de creerse lindos, sanos e inteligentes, es precisamente ser buenos.

Una vez logrado que parte de las masas acepten, o al menos dejen pasar acríticamente esa imagen negativa, los comunistas la agarran y la introducen dentro de una caja de resonancia, que no es más que la enorme cantidad de medios de propaganda que siempre tienen a su disposición. No olvidemos que Lenin dijo que la primera tarea de los comunistas era crear periódicos.

Una vez introducida dentro de esa caja de resonancia mediática, la imagen negativa empieza a rebotar, de medio en medio, hasta que adquiere vida propia y empieza entonces a ser citada y aceptada sin el más mínimo reparo crítico. Al mismo tiempo, y como la imagen es negativa, los comunistas la usan para endilgársela a los que intenten rechazarla o, al menos, analizarla críticamente. Un ejemplo clásico es llamar racistas a esos que hoy se atreven a decir que Donald J. Trump nada tiene de racista.

Para tener una fuente infinita de imágenes negativas, los comunistas siempre han usado un grupo de técnicas que van desde la culpabilidad por asociación, las citas verbales fuera de contextos, el secuestro arbitrario de la línea del tiempo y la amplificación de esos errores que los humanos siempre cometemos. Todo eso (y mucho más que no viene al caso por razones de espacio) sale aderezado de la cocina comunista con medias verdades y francas mentiras.

El resultado cimero de esa vieja técnica de los émulos de Lenin es eso que hoy conocemos como el asesinato del carácter o de la reputación. Un proceder que, en nuestros tiempos, y gracias a eso que llamamos los medios sociales, ha alcanzado un nivel de pesadilla para aquellos que, como Donald J. Trump, se ven convertidos en blancos de esa maquinaria infernal.

Cuando Carlos Alberto Montaner escribió su primera diatriba contra Trump, usando todos y cada uno de los adjetivos previamente creados por la poderosa maquinaria de propaganda del Partido Demócrata, pensé que se trataba de una persona decente, como la que CAM realmente es, que no había podido ir más allá de las ronchas que inevitablemente levanta la personalidad del actual inquilino de la Casa Blanca.

Pensé que CAM solo estaba haciendo uso de esos adjetivos para expresar su rechazo, pero que no se estaba prestando, con su nombre y prestigio, para seguir dándole resonancia a semejante operación de asesinato del carácter –porque eso es lo que es– contra un presidente legal y democráticamente electo por 63 millones de estadounidenses. Ahora descubro, con tristeza, que pude estar equivocado.

En su respuesta al discurso de Tom Klingenstein CAM vuelve a la carga, pero esta vez con argumentos que están tan desvinculados de la realidad que no dejan otra alternativa que pensar en una respuesta más visceral que racional.

Para empezar, no hay prueba alguna de un “antitrumpismo infinitamente mayoritario de la población negra” de los EE UU. Lo que sí hay es un movimiento llamado Blexit, creado por la excelente comunicadora Candace Owens, que busca emancipar a los votantes negros de lo que Owens y sus seguidores llaman “la plantación del Partido Demócrata”.

Lo que sí es evidente es que Trump ha logrado movilizar a su favor, con sus reformas del sistema penitenciario y su probada capacidad para generar puestos de trabajo, a una cantidad nunca antes vista de votantes negros para un candidato republicano. Esa es una realidad que ya casi nadie niega y que CAM decide ignorar para de paso insinuar, sin prueba alguna, o con más deseos que argumentos, que en 1861 Trump habría simpatizado con el “Sur derrotado” y no con el Norte de ese Partido Republicano al que pertenece.

Insatisfecho con semejante embarre, CAM decide sacar de contexto una frase del senador Marco Rubio, dicha al calor de un fuerte debate durante las primarias del Partido Republicano, para hacer resonar la idea de que Donald J. Trump es un “con man”, o un pillo. Un hombre que, según CAM, fracasó en todo menos en tener, hoy por hoy, un patrimonio probado de más de 3 millardos de dólares… vaya fracaso.

De más está decir que semejante acusación de Marco Rubio sería nada si nos pusiéramos a recordar que Kamala Harris, la flamante compañera de boleta de Joe Biden, dijo en su momento que ella les creía a todas las mujeres que acusaban de conducta impropia al candidato presidencial del Partido Demócratas. La caja de resonancia, claro está, nunca hará resonar esa frase.  

Podría seguir desmontando, una a una, las sinrazones de este último ataque de CAM contra el presidente Trump, pero prefiero concentrarme en lo que realmente me importa, que es la tristeza de ver a un hombre, como Carlos Alberto Montaner, que tantas veces ha sido víctima de intentos de asesinatos del carácter, por parte del castrismo, atacar a otro ser humano con argumentos que tienen su origen en técnicas muy similares a la que los castristas usaron para atacarlo a él.

Hace ya un tiempo CAM escribió un artículo denunciando un intento de asesinato de su reputación por parte de una supuesta soplapito (whistleblower) italiana. En ese texto CAM cita la definición de esa técnica que fue dada por el académico cubano Juan A. Blanco, y que dice así:

Los promotores del asesinato de reputaciones para lograr sus fines emplean una combinación de métodos abiertos y encubiertos como son la formulación de acusaciones falsas, el fomento de rumores y la manipulación de informaciones… El asesinato de reputación persigue la finalidad de anular la capacidad de influencia de la víctima, silenciar su voz y lograr su rechazo por la sociedad. Al transformar a sus víctimas en no-personas, las hacen vulnerables a abusos aún más graves…”.  

Los subrayados son míos, y los hago para recordar que Donald J. Trump fue injusta, criminal y absurdamente acusado de haber hecho colusión con Rusia para ganar las elecciones. Además, de él se han corrido rumores sobre su mala salud, el estatus de su matrimonio, la vida de sus hijos y un largo etcétera. No contentos con eso, los orquestadores del asesinato de su carácter han manipulado las informaciones una y otra vez para decir, por ejemplo, y en contra de hechos que son inobjetables, que el presidente nunca ha denunciado a los supremacistas blancos.

Causa mucha tristeza observar que nuestro admirado Carlos Alberto Montaner no solo no se dé cuenta de eso, sino que decida sumar su nombre y su prestigio a una campaña que, al menos para los cubanos, debería oler muy mal.

Maestro, se lo suplicamos, no haga eso.

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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12 respuestas a ¿Asesinado asesinando? No, por favor.

  1. Romalh dijo:

    Desde antes de la hora cero ya estaba clara su posicion … aqui mi respuesta a un articulo GLOBALISTA que el promovio tan lejos como en marzo 16 de 2012
    https://roque50.wordpress.com/2012/03/16/tapando-el-sol-con-un-dedo/
    Yo tambien lo respetaba mucho … pero figurate … ?????

    • Rosa Febles dijo:

      Muy bien!!!! Mira por dónde van los tiros de Mr. CAM, se ha convertido en un scam. Todos esos aires de superioridad intelectual. Gracias por ir desenmascarando a este personaje y sigan combativos, el silencio es cómplice.

      • Joshua_Ramir dijo:

        Rosa creo que se excede Ud., su comentario nada tiene que ver con el articulo de CRA, eso de ”desenmascarar personaje” suena a UCI, ya para no mencionar lo injusto de ”los aires de superioridad intelectual”, si algo atrayente tiene CAM es su sencillez dentro de la erudicion. Equivocarnos es tambien un derecho humano.

      • Suscribo cada letra de este comentario del señor Ramir. Nadie tiene la verdad; pero, asumiendo que CAM esté equivocado, creo que es su derecho. Si algo me recuerda pensar que CAM está equivocado es el famoso cuento en el que Satchel Paige falla un último lanzamiento, después de haber tumbado con un lanzamiento distinto 9 botellas de Coca cola. Alguien le preguntó por qué había fallado la décima, y su respuesta fue: para que sepan que soy un ser humano. No sé si la historia es real, o si es en realidad con Satchel, pero lo que sí sé es que la recuerdo cada vez que creo que un grande se equivoca… y CAM lo es.

      • habanera1 dijo:

        Perdón. En este articulo de CAM no hay ninguna sencillez ni buenas intenciones ni humanidad que precisamente, son rasgos cuya degradación es interés y objetivo de la izquierda radical extremo-comunista. La historia de las personas no los exime de cometer serios errores que, en un minuto, pueden echar una vida entera por tierra, y convertirnos en otro ser diferente. Entiendo que cueste trabajo admitir que CAM ha descendido a esos anillos del Infierno. Tan es así, que si este y los anteriores artículos hubieran sido de la autoría de otra persona, estoy segura que esta discusión no existiría o seria otra diferente. Pero la historia de la Humanidad está plagada de ejemplos de seres que se han degradado, convertido y traicionando sus ideales y a sí mismos. Todo es posible en las viñas del Señor. Sólo queda esperar, y ver.

      • Creo que le cae tan mal Trump, que se dio el lujo de ser visceral. Eso pasa.

  2. Adri Bosch dijo:

    El admirado Montaner para muchos ,está gastando los últimos cartuchos contra Trump
    No olvidar que trabaja en su “amada” CNN 😉

  3. habanera1 dijo:

    Ay Reynel… tú le diste el beneficio de la duda pero en este tercer round tuviste que noquearlo. No había de otra. Pero a mi entender, la “evolución” de CAM viene de hace mucho tiempo atrás pero su pedigree de perseguido por los comunistas cubanos, su prisión y su exilio, lo han eximido de una evaluación correcta por parte de sus admiradores y partidarios. Su preferencia por las democracias liberales europeas, de las que por cierto, ya van quedando pocas, lo ha ido sumergiendo en una trampa macabra en la que sin dudas, él ha querido caer. Me gustaría saber qué piensa y escribe , -si escribe algo-, de la España donde vive y si ha escogido ser facha o qué.
    Siempre da pena ver estos desmerengamientos de seres que son entidades publicas a los que hemos admirado y con los que hemos compartido puntos de vista pero cuando estos empiezan a mostrar su carencia de Humanidad, ya no vale la pena seguirles el rastro, porque ya no son humanos: son zombies.

  4. habanera1 dijo:

    Reynel….

  5. pedrin dijo:

    creo que esta le va a costar caro con los cubanos, porque muchos lo admiraban por su prestigio bien ganado pero los cubanos son en un número bien grande republicanos y conservadores y CAM se está saliendo del plato y disparando en la dirección equivocada. va a pagar las consecuencias de un rechazo de su comunidad que siempre le acogió y dio buen abrigo.

  6. Conrado lomba dijo:

    Pocas veces uno lee algo tan reconfortante, quedan cubanos de vista grande cuánta dignidad brota de sus reflexiones. Respeté mucho a CAM, juventud intrépida, adultez clara, senectud decrépita: no quisiera pensar que hay dinero o genuflexión de abuelo; lo mancharía mucho.

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