Artículo del senador canadiense Leo Housakos sobre Cuba

Hace unos días el senador canadiense Leo Housakos publicó en el sitio True North sus opiniones sobre la situación en Cuba; y sobre la “desnudante” ausencia de una respuesta, por parte del débil gobierno de Trudeau a la que, evidentemente, fue una brutal violación de esos mismos derechos humanos que el débil gobierno de Trudeau dice defender.   

Hago uso el término “desnudante” porque el débil gobierno de Trudeau ha quedado al desnudo como lo que realmente: una meretriz que se pasea encuera mientras ofrece sus servicios al duvalierismo dinástico de la familia Castro.

Es una pena que los canadienses hayan decido reelegir, aunque sea con debilidad, a un individuo que nunca habría llegado a donde está si no fuera por el apellido que tiene.

¡Ah –parecen decir los canadienses que lo reeligieron–, qué sería del mundo sin las dinastías concebidas en el mar Caribe!     

Para los interesados, esta es mi traducción del texto del senador Leo Housakos:

Los canadienses deberían escuchar las voces del pueblo de Cuba

Senator Leo Housakos

Septiembre 25, 2021

El 11 y el 12 de julio de este año más de 187 mil cubanos salieron a las calles de la isla para exigir democracia y libertad en Cuba. Si los canadienses son amigos del pueblo cubano, entonces deberían escuchar sus voces. Es hora de que Canadá lidere un esfuerzo internacional para condenar públicamente y rechazar las brutales violaciones de los derechos humanos perpetradas por el régimen de Cuba contra manifestantes pacíficos.

Es inaceptable que el gobierno de Trudeau no haya tenido el cuidado de adoptar una posición firme frente a los arrestos arbitrarios, la apabullante vigilancia policial, la tortura y las detenciones por motivos políticos perpetradas contra artistas disidentes, periodistas y activistas en Cuba.    

En el 2016, un año después de haber iniciado su mandato, Justin Trudeau dijo que reafirmaba “nuestro compromiso – como individuos y como país— con la protección y la promoción de los derechos humanos alrededor del mundo”. Los resultados actuales del gobierno de Trudeau no coinciden, sin embargo, con esa retórica.    

Canadá debe crecer a la altura de este momento histórico y repensar su política exterior hacia Cuba, y debe hacerlo desde el entendimiento de que los cubanos merecen vivir en democracia.   

Recientemente me reuní, en la Colina del Parlamento, con un grupo de cubanos. Ellos me expresaron la necesidad de un cambio urgente en la política exterior del Canadá, porque el turismo y las inversiones canadienses están ayudando a apuntalar el estado unipartidista de Cuba y la maquinaria represiva del régimen. Sus puntos de vista me llevaron a entender mejor el papel que Canadá debe jugar en un momento en el que el pueblo cubano exige vivir en democracia y libertad.

Durante nuestro intercambio, me hicieron una pregunta que merece ser pensada: ¿Si usted supiera que sus vacaciones están ayudando a fortalecer un sistema que persigue y encarcela a periodistas y artistas inocentes, seguiría usted viajando a Cuba?

El Canadá, que es la principal fuente de turismo e inversiones en la isla, debería reflexionar sobre cuánto está ayudando a fortalecer al régimen cubano. Los canadienses deberían estar al tanto de que no hay forma posible de gastar o invertir dinero en Cuba sin enriquecer y sostener al gobierno cubano.

El ejército cubano, a través de su holding GAESA (Grupo de Administración Empresarial S.A) controla una buena parte de la economía del turismo cubano. Opera hoteles, instituciones financieras, compañías de importación/exportación, transporte, y más. Según Bloomberg, se estima que en el 2015 GAESA dominaba entre el 50 y el 80% de las ganancias de negocios en Cuba.

En contra de los reclamos del régimen, el dinero que los canadienses gastan en Cuba no contribuye al mejoramiento de la vida de los cubanos, lo que hace es financiar la represión del régimen.

Un análisis de Global Fire Power establece que Cuba tiene la sexta fuerza paramilitar más grande del mundo, que es movilizada para monitorear y reprimir a activistas de derechos humanos, periodistas, artistas y otras personas críticas del régimen. Mientras tanto, un médico en la isla gana 31 dólares canadienses al mes (al cambio oficial), un salario mucho más bajo que los 36 dólares canadienses que gana un guardia de prisiones de segundo rango y sin educación preuniversitaria.

Además de eso, las ganancias del turismo cubano son invertidas de una forma desproporcionada en la construcción de hoteles y no en programas de educación, salud pública o asistencia social.

Mientras el ejército cubano invierte en sus planes para construir 90 mil habitaciones de hotel antes del 2030, el pueblo sufre la carencia de alimentos, medicinas y oxígeno en los hospitales –y Cuba sufre en estos momentos la peor ola de COVID-19 que ha sufrido hasta la fecha.

Al mismo tiempo, el pueblo sufre por la falta de ambulancias, supuestamente por la carencia de combustible; mientras que el régimen tiene recursos de sobra para movilizar a sus fuerzas paramilitares en camiones, furgonetas y autobuses, todas bien equipadas para detener arbitrariamente a miles de manifestantes pacíficos, como sucedió después de las protestas del 11 de julio.     

Con todo esto en mente, yo aliento a los canadienses a preguntarse a sí mismos por qué gastar nuestro dinero en un país cuyo gobierno no lo usa para mejorar la vida de su pueblo, sino para reprimirlo y agarrarse al poder durante décadas.   

Los canadienses son conocidos alrededor del mundo como defensores de los derechos humanos universales. Como senador que defiende la libertad y la democracia alrededor del mundo, yo tengo el compromiso de poner al tanto a mis conciudadanos sobre las implicaciones éticas y morales de gastar nuestro dinero en Cuba, que es una hermosa isla gobernada por un régimen político que depreda al pueblo de sus derechos.

Aquí en Canadá, los Conservadores respaldan públicamente al movimiento pro-democracia en Cuba y condenan la brutal represión del régimen contra su pueblo.

Es por eso que la Plataforma Conservadora dice explícitamente que un nuevo gobierno conservador: “respaldará al pueblo de Cuba en su lucha por la democracia y la libertad que merece”.

Entendemos que para que un movimiento pacífico y democrático pueda tener éxito en Cuba, necesita de la solidaridad y el respaldo del Canadá. El pueblo de Cuba merece nuestro apoyo y creo que debemos estar preparados para dárselo.

Coda

El pasado 7 de agosto tuve el honor de asistir a una reunión de exiliados cubanos, aquí en Montreal, con representantes del partido conservador de Canadá. Entre los asistentes estuvo el senador Leo Housakos y, tengo que reconocer, me impresionó por su franqueza y su solidaridad para con la causa de la libertad de Cuba.

En un momento determinado de esa reunión tuve la oportunidad de hacer esta pregunta:

Llegamos tarde, y cuando digo llegamos hablo de la humanidad, de la especie humana, todos nosotros llegamos tarde a Ruanda, llegamos tarde a los Balcanes, hemos llegado tarde, varias veces, a Haití. La comunidad internacional reconoce, y sabe, que vivimos en tiempos en los que el 5% de una población, altamente organizado, con el control total de las armas, de la policía y otros recursos, puede controlar al 95% restante de esa población. Eso hace que sea muy difícil destruir o cambiar regímenes comunistas o socialistas, porque la fuente final de la libertad es la propiedad privada. Cuando usted es el dueño de una panadería, usted tiene comida a su disposición durante meses, y usted puede organizar una resistencia que puede durar varias semanas. Cuando usted tiene que despertarse cada día en la mañana pensando en qué va comer ese día no hay posibilidad para una revolución o para un cambio de régimen. Hay algo que yo conozco con seguridad, conozco a mi país, y es un país con dos guerras de independencia, dos supuestas revoluciones, décadas de gansterismo, y cinco grandes campañas militares alrededor del mundo. Es un país con una larga historia de violencia, y hay algo de lo que no nos estamos dando cuenta con respecto a esto, con respecto al 11 de julio, ¿okey?: este es el comienzo de un nuevo ciclo de violencia en Cuba. El pueblo está hasta el pelo, el pueblo se dio cuenta de que lo están matando por razones políticas, y salió a las calles a luchar. Pero este es solo el primer asalto. Entonces, estamos descartando o estamos diciendo “ninguna intervención internacional, ninguna intervención militar”, como si eso fuera un No-No, cuando sabemos que algunas veces la mejor manera de parar la muerte de la gente, y la sangre corriendo en las calles, es con una comunidad internacional que tenga la capacidad de decir “vamos a intervenir si esto se va de las manos”. Es por eso que nosotros estamos hablando de intervención humanitaria o militar, porque conocemos nuestro país, y sabemos que el pueblo está cansado. Entonces, esta es mi pregunta: ¿cuánta sangre tendrá que correr por las calles antes de que ustedes cambien su posición sobre la intervención militar?

Para los que entiendan inglés, este es el video de ese momento:

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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12 respuestas a Artículo del senador canadiense Leo Housakos sobre Cuba

  1. Alexander Rivas dijo:

    Hola Cesar,

    Es lamentable que los canadienses eligieron de nuevo a Trudeau. Lamentable es tambien que mas del 40 % de la poblacion ni siquiera fue a votar. Viven tan aislados de la realidad y lo que pasa que creen que la democracia que tienen es inmortal, es el estatus normal del pais y nada lo cambiara.

    Aun es mas lamentable que una gran mayoria de los cubanos que conozco votan aun liberal. Me pregunto si es que piensan que por aun tener el plato de comida todo esta bien.

    Veremos cuanto logra hacer este gobierno tan debil pero tan danino. Ya ayer comenzo a imponer medidas contra los no vacunados. Veremos que es lo proximo.

    Gracias Cesar

    • El clientelismo político en Canadá ya alcanzo el nivel umbral de la irreversibilidad y de la inmunidad a los vaivenes electorales. El partido que más dinero ajeno regala y malversa (Liberal) tiene garantizado el poder.

      • Alexander Rivas dijo:

        Si. Ellos reparten dinero a manos llenas y la gran mayoria de la poblacion le gusta que le regalen sin trabajar.
        Por otro lado me pregunto hasta cuando Canada va mantener el control en las fronteras?
        El amiguito de Trudeau, Biden, ha abierto la frontera sur. Piensas que lleguemos aca al mismo extremo?
        Ya se que Truedeau ha acogido inmigrantes en masa pero aun no ha llegado a abrir totalmente las fronteras. No se que harian las provincias en esos casos.

      • Si las cosas siguen como van, Canadá va a mantener el control estricto de sus fronteras que todavía tiene, hasta que la izquierda estadounidense la presione y la obligue a abrirlas o a ser invadida por unos EE. UU. que en esos momentos ya estarán empobrecidos por su gobierno de izquierda, y que tendrá que buscar fuera de su territorio el alivio económico que no tendrán dentro. Exactamente como hicieron Stalin, Castro y están haciendo ahora los chinos. La fase final del socialismo es siempre imperialista.

  2. Redacción dijo:

    Necesitamos unos cuantos senadores tan claros y verticales con Housakos en Estados Unidos, para el bien de este país y el de Cuba.

  3. pedrin dijo:

    y que batista por debil no lo haya fusilado, como merecia.

  4. pedrin dijo:

    cesar en este articulo de la joven cuba hay un comentarista que se hace llamar Carlos Alzugaray, ese no era especialista en eeuu para la contrainteligencia o el ministerio de relaciones exteriores, chivaton de larga trayectoria?
    si es asi, no te pierdas como esta “comentando civicamente” hablando de derechos de manifestacion, son unos camaleones politicos, descarados de toda la vida.

    https://jovencuba.com/ciudadania-largo-camino/

    • Chivatón de larga trayectoria. En cualquier país de este mundo con más de cien millones de habitantes, que no sean los EE. UU., ya hace rato que lo habrían colgado de una guásima. Los americanos nunca han entendido el odio ajeno, siempre lo han cobijado con la certeza de que algún día dejará de odiar. Lo interesante del caso es que los odiadores, del país que sea, nunca dejan de odiar y siempre se consideran unos “bichos” por “trabajar” dentro de las mismísimas entrañas del monstruo. Partida de comepedos, porque son tan comemierdas que ni al plato fuerte alcanzan.

  5. pedrin dijo:

    hoy va a enfoque ciudadano Orlando Pardo, un bioquimico de cuba, disidente, que estuvo mucho tiempo con la gente de Paya y tambien con Yoani.

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