Carta a los nietos del Canadá de hoy

(versión en inglés a continuación)

Queridos nietos canadienses del futuro.

Somos cubanos contactando desde el pasado.

Sí, somos de esa isla a la ustedes todavía van durante las vacaciones, cuando el invierno muerde y la nieve aúlla.

Somos de esa isla con su música pegajosa y sus lindas playas.

Somos de allá, y los estamos contactando, desde el pasado, porque queremos confirmarles algo que ya ustedes saben en el futuro.

Hoy sentimos dolor, y no es un dolor como una sensación, como un sentimiento, como una memoria o una idea.

Hoy sentimos un dolor que está hecho de todos esos dolores combinados.

Sentimos dolor porque al pueblo cubano lo están matando y la mayor parte de sus padres y abuelos no están prestando atención alguna.  

Sentimos dolor porque los cubanos están siendo apaleados, encarcelados y exiliados, por un régimen militar, y la mayoría de sus abuelos solo están reservando sus vuelos hacia las lindas playas de Cuba.

Sentimos dolor porque las mujeres cubanas están siendo amenazadas, con la separación de sus hijos, por el simple delito de cantar la canción Patria y Vida.

Sentimos dolor porque mientras eso pasa, allá en Cuba, aquí en Canadá algunas sus de abuelas se disfrazan de periodistas para diseminar la asquerosa propaganda de que en Cuba la educación y la salud pública son tan gratuitas como en las prisiones canadienses.

Sentimos dolor porque los cubanos están sufriendo un genocidio en cámara lenta y la mayoría de vuestros abuelos votan por políticos que se dedican a negar eso en público, y que son adictos a celebrarlo en privado.

Sentimos dolor porque los niños cubanos son vendidos para el sexo y algunos de sus abuelos justifican sus pedofilias con sus castrofilias.

Sentimos dolor porque las mujeres y los hombres cubanos se venden para el sexo mientras algunos de sus abuelos todavía piensan que revolución es prostitución.

Sentimos dolor porque los cubanos luchan en las calles por su libertad mientras la única preocupación de algunos de sus abuelos es como seguir extrayendo el ensangrentado níquel de Cuba.

Sentimos dolor porque muchos niños cubanos están muriendo mientras vuestros padres se ríen por los estúpidos calcetines que sus abuelos están usando.

Sentimos dolor porque sabemos que algún día, en el futuro, ustedes se percatarán de que hoy nosotros tuvimos un infinito número de razones para sentir dolor.

Es por eso que los estamos contactando desde el pasado.

Porque sabemos que su país tiene una excelente conciencia de retrovisor.

Sabemos que el Canadá tiene una larga tradición pidiendo disculpas cuando disculparse ya nada resuelve.  

Sabemos que sus abuelos pidieron disculpas por sus padres, y que vuestros padres también lo hicieron en su momento, como ustedes lo harán por los suyos.

Se disculparon con los aborígenes del sur y del norte, se disculparon con los francófonos, con los negros, los judíos y, esperamos que algún día, con las mujeres.

Nosotros sabemos que en el futuro ustedes, los nietos del Canadá de hoy, podrán despertar un día con un deseo incontrolable de pedirles disculpas a los cubanos.

Llegado ese día, tenemos que decirles que esas disculpas no son necesarias.  

Llegado ese día, nosotros tenemos que decirles que ya ustedes están perdonados, porque no hay nada que perdonar.

Llegado ese día ustedes se percatarán de que cuando nosotros nos quejamos de ustedes, siempre lo hicimos acerca algunos de ustedes y a veces, desafortunadamente, de la mayoría de ustedes; pero nunca, gracias a Dios, tuvimos que quejarnos de todos ustedes.   

Ese día se percatarán de que esos pocos canadienses que estuvieron a nuestro lado, hoy, los salvaron de tener que pedirnos disculpas en el futuro.

La razón de eso es este hombre que todavía nos habla desde el pasado, diciendo:

“Cuando hay muchos hombres sin decoro, hay siempre otros que tienen en sí el decoro de muchos hombres”.

Queridos nietos canadienses del futuro, gracias a esos pocos canadienses con decoro que estuvieron hoy de nuestro lado, y a un hombre llamado José Martí, ustedes nunca tendrán que pedirnos disculpas en nombre de sus abuelos.

Así es que, pasen un lindo día y perdónennos, por favor, nuestro Spanglish.

Letter to the grandchildren of today’s Canada

Dear Canadian grandchildren living in the future.

We are Cubans reaching to you from the past.

We are from that island you still go on vacations when the winter bites and the snow howls.

We are from that island with the sticky music and the beautiful beaches.

We are from there, and we are reaching to you, from the past, because we want to confirm what you already know in the future.

Today we are in pain, and it is not a pain like a sensation, like a feeling, like memory, or an idea.

Today we are in pain with all those pains combined.

We are in pain because the Cuban people are being killed and most of your grandparents and parents are not paying any attention.

We are in pain, because Cubans are being beaten, jailed and exiled, by a military regime, and most of your grandparents are booking theirs flies to the beautiful beaches of Cuba.

We are in pain because the Cuban women are being threatened with the separation from their children just for chanting Patria y Vida.

We are in pain because, while that happens in Cuba, here in Canada some of your grandmothers disguise themselves as journalists, to spread the nauseating propaganda that in Cuba education and health care are as free as in the Canadian prisons.  

We are in pain because the Cubans are suffering a slow-motion genocide and most of your grandparents are voting for politicians devoted to ignoring that in public and addicted to celebrating that in private.

We are in pain because Cuban children are being sold for sex, and some of your grandfathers justify their pedophilia with their castrophilia.

We are in pain because Cuban women and men are selling themselves for sex, while some of your grandparents still think that revolution is prostitution.

We are in pain because the Cubans are fighting for their freedom in the streets while some of your grandparents’ only concern is how to keep extracting that bloody nickel from Cuba.

We are in pain because in Cuba children are dying in scores while your parents are laughing about the stupid socks your grandparents are using.

We are in pain, because we know someday, in the future, you will realize that today we had an infinite number of reasons for being in pain.

That is why we are reaching to you from the past.

Because we know your country has an excellent rearview mirror consciousness.

We know that Canada has a long tradition of apologizing when apologies are no longer effective.

We know that your grandparents apologized for their parents’ mistakes, as your parents did it for theirs, and you will do it for yours.

They apologized to the aboriginal people from the south and the north, they apologized to the French people, to the blacks, to the Jews, and someday, we hope, they will apologize to women.

We know that in the future you, the grandchildren of today’s Canada, could wake up one day with an uncontrollable desire of apologizing to the Cubans.

Come that day, we have to say those apologies are not required.

Come that day, we have to say that you are already forgiven because there never was anything to forgive.

Come that day you will realize that when we complained about your grandparents, we did it about some of them and sometimes, unfortunately, about most of them. But never, thank God, we had to complain about all of them.

That day you will realize that those few Canadians who sided with us today saved you from apologizing to us in the future.

The reason for that is this man that still talks to us from the past when he said:

“When there are many men without decorum, there are always others who have in them the decorum of many men”.

Dear Canadian children in the future, thanks to those few Canadians with decorum, who sided with us today, and thanks to a man named José Martí, you will never have to apologize to us on behalf of your grandparents.

So, have a wonderful day and, please, forgive our Spanglish.  

Nota: el 14 de noviembre pasado, en solidaridad con la marcha que nunca sucedió, muchos cientos de cubanos nos dimos cita en Montreal para dar nuestro apoyo a eso que, al otro día, podría o no podría suceder. Los organizadores de la marcha me pidieron que dijera algunas palabras en inglés (spanglish) y decidí leer el texto que hoy aparece en este post. La razón por la que decidí tocar ese tema, y no otros, fue porque ya en ese momento sabía que podíamos estar apoyando una jugada del régimen castrista. No me arrepiento de haber dado mi apoyo. Ver a tantos cubanos juntos me dio, pasara lo que pasara, una gran esperanza sobre el futuro de Cuba. El régimen puede haber pensado que ganó, pero al final solo nosotros sabemos que las mejores pruebas de amor son esas que se saben derrotadas de antemano, y siguen luchando.

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
Esta entrada fue publicada en Cuba. Guarda el enlace permanente.

8 respuestas a Carta a los nietos del Canadá de hoy

  1. aga dijo:

    ¡Como un mazazo! Una elegante bofetada de guante blanco. ¿Recuerdas que Reinaldo Arenas decía que «los cubanos venimos del futuro»? Y ni así nos escuchan. Acá es lo mismo que allá, y acullá… En cuanto a los viajeros a Cuba: ¿será muy caro rentar un espacio visible en los aeropuertos para colocar imágenes y datos de la verdadera Cuba, no la de los folletines del turismo castrista? Que los turistas tuvieran que pasar delante de esa exposición antes de embarcar… Para amargarlos un poquito, aunque sea… Un abrazo con la mayor admiración, Maestro. Alesso

    ________________________________

  2. leopeso dijo:

    Como siempre Cesi, excelente. El sábado te cuento algo que viví aquí hace unos años.
    Un abrazo

  3. Alexa Garib dijo:

    Muy bonito el escrito.
    como hay gente que todavia le quedan ganas de ir de vacaciones a Cuba..??
    sabiendo que alli no hay garantias de nada…a mi cada vez que me preguntan le digo que es lo mismo que ir a North Korea y se le quitan las ganas de ir..
    Un saludo Cesar….

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s