Levántate Cuba

Acabo de recibir la triste noticia de que “Radio Martí” canceló el programa “Levántate Cuba”, que desde hace ya muchos años presentaban, para esa emisora, los periodistas Exilda Arjona y Alberto Muller.

Desconozco las razones, si es que pueden existir, de semejante barbaridad.

Desconozco si el clima de cancelación de ideas y opiniones, que existe hoy en los Estados Unidos de Norteamérica, es la causa del fin de ese excelente programa.

Varias cosas sí están claras para mí:

  1. Radio Martí es una organización del gobierno de los EE. UU.
  2. Ese gobierno está, hoy por hoy, en manos de un grupo de ideólogos que llevan ya mucho tiempo ejerciendo su “derecho” a cancelar a los que piensan diferente.
  3. Donald Trump ganó el estado de la Florida en las dos últimas elecciones y lo hizo, entre otras cosas, gracias al voto de los cubanos.
  4. Hay, siempre ha existido, una mentalidad revanchista de la izquierda estadounidense contra los cubanos y, sobre todo, contra los cubanos de la Florida cada vez que estos interfieren con los planes electorales de esa izquierda.

El tiempo dirá qué fue lo que pasó, o qué fue lo que realmente estuvo detrás, como causa verdadera de esa cancelación.

Por lo pronto, un grupo de 14 organizaciones cubanas en el exilio han escrito una carta al director interino de “Radio Martí”, para expresar su preocupación por la cancelación de “Levántate Cuba”, y para dejar claro que “No quisiéramos que la decisión de cancelarlo se deba a motivos ideológicos provenientes de alguna instancia federal”.

Si la razón de cancelar el programa fue ideológica, hay que empezar por reconocer que escogieron un blanco perfecto para herir al exilio cubano.

Siempre he dicho, y nunca me cansaré de repetirlo, que la esencia de la discriminación racial y de su grado cimero, que es la esclavitud, descansa en la negación del dolor ajeno.

Antes de despreciar a otro ser humano, o antes de considerarlo inferior para perseguirlo, encadenarlo, meterlo en un barco, darle latigazos, o aplastarlo con el poder de las instituciones estatales, hay que ser capaz de no ver su dolor, de no sentirlo, de no creer que es real o que es, a fin de cuentas, un dolor justificado por un bien mayor.

Si algo ha caracterizado al exilio cubano en los EE. UU. es precisamente la negación de su dolor. Durante décadas no han sido pocos los que se han dedicado a ignorar, olímpicamente, ese sentimiento que muchas veces es, también, una sensación. Y lo han hecho para así poder presentar a sus dueños como batistianos, vagos, violentos, machistas, retrógrados, conservadores y cuanto adjetivo sirva, claro está, para aumentar aún más ese dolor.

No creo que existan muchos cubanos en el exilio que representen el dolor de sus compatriotas de una forma tan completa, inobjetable y elegante como lo hace Alberto Muller. Su lucha contra el castrismo, sus años de cárcel, y su incapacidad para odiar, lo convierten en un blanco perfecto para cualquiera que quiera hoy vengarse de los cubanos.

Como casi siempre sucede que después de la cancelación del hombre viene la cancelación, o el borrado, de sus ideas y palabras, me permití transcribir, como un homenaje póstumo, la conversación que tuve con Arjona y Muller, el pasado 11 de enero, en el programa “Levántate Cuba”.

Todos los cubanos que amen la libertad, aunque sea un poquito, deberían protestar (pacífica y democráticamente, para evitar confusiones e inquisiciones) esa decisión de “Radio Martí”.

[Aquí la transcripción]

Alberto Muller:

… bueno, la historia nos persigue, la historia es, como digo yo, la historia es sabia y, no solamente sabia, sino es insistente, la historia tiene toda una serie de ángulos y de escondrijos también, ¿eh?, no, no es que la historia sea tan clara a veces, no, a veces no es clara pero, yo, me encanta tenerte en “Levántate Cuba” porque, un tema que el otro día me salió a mí, bueno me puse en esa reflexión que a veces tenemos los periodistas, yo soy un aprendiz de historiador, he escrito sobre historia, no me considero un historiador pero sí aprendiz, en esas meditaciones que tenemos, me sale el libro de César Reynel y dije, déjame llamarlo, y lo llamé, y estuvimos conversando como media hora una hora, y le agradezco mucho, además, su gentileza, ¿no?, y la pregunta que yo le hacía ese día se la voy a hacer ahora, ¿no?, y, bueno, cuando… el… toda la… el, el manejo del comunismo, la Inteligencia del Partido, de Rusia, el Partido en Cuba, o sea, como se manejaban esos hilos, ¿no?, pero, bueno, eso hilos… algunos parecen que se han debilitado, entonces la pregunta que yo, o el tema que yo saqué para conversar con César es ¿dónde está esa Inteligencia?, ¿cuál es esa Inteligencia ahora que ayuda a estos torpes dirigentes cubanos a mantenerse con fe y con creencia en todo ese mundo?, obviamente, tiene su explicación, me refiero al marxismo, a todas las líneas de represión… César, háblanos un poco de eso.

Respuesta:

Mira, esa Inteligencia no ha parado, esa Inteligencia no ha mermado, esa Inteligencia ha sido siempre la prioridad del régimen. Todos los recursos que ellos logran escamotear internacionalmente, ya sea con el narcotráfico, con la esclavitud de los médicos cubanos, con la exportación de productos que les están negados al pueblo de Cuba, cualquier forma en la que ellos obtengan divisas una vez que está… que usan esas divisas y esos recursos para vivir como viven todos ellos, una buena parte del resto se usa para mantener activo ese aparato de Inteligencia que está basado en dos cosas, en una propaganda constante que pretende mostrar el régimen castrista de una forma que no lo es, ¿no?, y el uso de todo ese fondo de propaganda para atrapar incautos y reclutarlos para el trabajo de Inteligencia. No podemos olvidar que el enemigo principal de la Inteligencia soviética, desde los años 20, los años 30, es el mismo Enemigo principal del castrismo, son los Estados Unidos de Norteamérica. Todo el trabajo de Inteligencia del castrismo, desde el año 59, desde marzo del 59, estaba encaminado a tres líneas fundamentales: la sobrevivencia personal de Fidel Castro, o la Seguridad Personal de Fidel Castro, afianzar al régimen en el poder, y penetrar los Estados Unidos de Norteamérica, porque el gran objetivo ha sido siempre destruir esa nación. Entonces, ese trabajo no se ha detenido nunca, ese trabajo puede haber tenido sus baches, puede haber tenido sus momentos en los cuales ellos tuvieron que maniobrar para lograr ciertos objetivos; pero, no olvides Alberto, que el triunfo de la Revolución Cubana significó, para muchos izquierdistas dentro de los Estados Unidos, y en el mundo, la posibilidad de aliarse a un régimen de izquierda que no tuviera la asociación criminal que tenía ya el comunismo soviético por culpa de los asesinatos de Stalin, las purgas, los Gulags, las hambrunas. El comunismo soviético había hecho gala de una brutalidad, de una monstruosidad tan grande que muchos izquierdistas de este mundo se quitaron de eso, se alejaron. Muchas de esas personas, cuando triunfa la revolución cubana, sintieron que era posible, de nuevo, darles salida a sus ansias, a sus ínfulas de fanáticos izquierdistas a través del castrismo, y muchos fueron reclutados por el castrismo. Entonces, después viene un fenómeno muy interesante, y es que, a la caída del comunismo soviético, dentro del comunismo soviético como mismo existe un lobby cubano dentro de los Estados Unidos, en la Unión Soviética existió un lobby castrista, y muchos de los miembros de ese lobby eran personas del aparato de Inteligencia, y que es muy probable que hayan pasado informaciones al castrismo ante la evidencia de que el comunismo soviético se iba a pique. Entonces, probablemente el castrismo se hizo de un volumen de información que no había colectado, que no le tocaba, pero que esos jefes de la Inteligencia soviética, que sabían que el comunismo soviético podía irse a pique, probablemente le pasaron. Estoy pensando, sobre todo, en la visita de Kryuchkov, el jefe de la KGB, a Cuba en el año 91. Es muy llamativa, ¿no?, y ese trabajo nunca, nunca se ha detenido. Entonces, las tres líneas fundamentales, ahora, están vivas y están ahí. Tú te das cuenta, cuando tú analizas que, por ejemplo, el movimiento Black Live Matter, la fuente de financiamiento, la rama de Black Live Matter que se ocupa del financiamiento, la vice presidenta es una señora que se llama Susan Rosenberg, que fue una terrorista americana que trabajaba para la DGI, para la Dirección General de Inteligencia. Era lo se llama un “cutout”, un intermediario entre la Dirección General de Inteligencia, cubana, castrista, que en una época se llamó el Vice Ministerio Técnico, y un grupo de organizaciones terroristas estadounidenses, como “Weather Underground”, como “Los Macheteros”, como el “Movimiento 19 de mayo”. Entonces a esa señora la agarraron con un camión lleno de armas e identificaciones falsas y, hoy por hoy, Bill Clinton la amnistió en su último día de presidente y, hoy por hoy está sentada como vice presidenta del “board” de la compañía, o de la entidad, que se encarga de manejar las finanzas de Black Live Matter. O sea que, cuando tú miras a todo lo largo y ancho de la política americana, tú te das cuenta de que la penetración del castrismo no se ha detenido y, sobre todo, que no es casual, por ejemplo, que no fue un acto de suerte, que el castrismo llegara a tener a una de las seis personas más importantes dentro de la comunidad de Inteligencia de los Estados Unidos trabajando para el régimen, como fue Ana Belén Montes. Entonces, ese trabajo nunca se ha detenido, ese trabajo está ahí y, en estos momentos, quien maneja los hilos de todo ese aparato de Inteligencia es nada más y nada menos que Alejandro Castro “El Tuerto” Espín, que es el hijo de Raúl Castro, y que tiene todas las características de sátrapa de su padre, ¿no?, es un chiquillo, de la edad mía, pero comprado con la generación histórica es un chiquillo que estudió en las escuelas de la Inteligencia militar soviética, probablemente fue reclutado igual que su padre lo fue en el año 53, en el año 52, perdón, y es el tipo que maneja todo los hilos del aparato de Inteligencia del castrismo en estos momentos, un aparato que sigue con la máxima prioridad de mantener la vida de los dirigentes, afianzarse en el poder mediante la represión a los movimientos opositores, y la penetración de la sociedad estadounidense, y la penetración del enemigo principal, que son los Estados Unidos de Norteamérica. No sé si eso responde a tu pregunta, ¿no?

Exilda Arjona:

Bueno, aquí estamos encantados escuchándote… [risas]… gracias, César, por todos tus comentarios y por la manera en que hilvanas todo, que uno se queda como que así diciendo y buscando de dónde viene todo y por qué muchas personas todavía ven al comunismo como algo terrible, ¿no?, y no quisieran que se instaurara en ningún lugar del mundo, ¿no?, las ideologías son complicadas, las ideologías tienen sus cosas, ¿no? Pero yo quería hablarte de Cuba, fundamentalmente que, después de 62 años, como un Partido Comunista sigue rigiendo el país, como invierten incluso en la vigilancia, en estos tiempos modernos en la vigilancia en redes sociales, y como sí todavía mucho, mucho de la población cubana sigue creyendo en este partido comunista y en lo que imponen en la sociedad.

Respuesta:

Mira, si te vas a las 21 condiciones… estamos hablando de hace 100 años exactamente, inicio del año 1920, segundo congreso de la Internacional Comunista en Moscú. Lenin escribe las 21 condiciones que debía tener un Partido Comunista para pertenecer a la Internacional, a lo que hoy en día se conoce como el Comintern. Si tú te fijas en esas condiciones, que están escritas de una forma eufemística para evitar que sirvieran de argumento para la represión de los Partidos Comunistas; o sea, la búsqueda de ellos es el poder, pero ellos no lo pueden decir porque si lo dicen los reprimían diciendo que eran organizaciones subversivas, ¿no?; pero si te lees esas 21 condiciones, te das cuenta que entre ellas están, por ejemplo, la propaganda, te das cuenta que entre ellas está penetrar el ejército, te das cuenta que entre ellas está “la unidad”; Lenin lo dejó bien claro, hay que reprimir, hay que sacar de los Partidos Comunistas a los nacionalistas, a los socialdemócratas, a los social revisionistas. Eso quería decir que el Partido tenía que ser un bloque unitario, ¿ya?, Qué pasa cuando los comunistas agarran el poder, cuando los comunistas agarran el poder lo que hacen es, precisamente, bloquear esas herramientas que ellos usaron para acceder al poder. ¿Qué pasó en Cuba? Propaganda: en el año 60 ya no quedaba ningún periódico independiente. ¿Te das cuenta? Unidad: empezaron a penetrar todas las organizaciones anticastristas y empezaron a dividirlas desde el interior. ¿Entiendes? Penetración del ejército: a la más mínima sospecha de traición te fusilaban, o te metían preso. O sea, ellos cerraron todos los mecanismos que ellos usaron para acceder al poder. Eso me lo explicó a mí mi padre, cuando yo era adolescente yo era rebelde, yo decía, esto es una, este país es un desastre, esto hay que cambiarlo, me voy a poner para cambiarlo, y él se reía y me decía: nosotros cerramos todos los resquicios que permiten retar al poder. ¿Qué vas a hacer? Él se reía y me decía: a ver, ¿qué vas hacer?, dime qué vas a hacer y te voy a decir cuál es la respuesta de esta gente. Y la sensación mía era de frustración. Una vez le dije: les voy a meter una manifestación con gente, voy a buscar gente para hacer una manifestación. Me dijo: ¿por qué calle la vas a hacer? Le dije: No, por la Quinta Avenida. Díceme: Bueno, en Séptima, o en Novena, o en 19, van a sacar pollo con cerveza, y no va a ir nadie a la manifestación tuya. Es, es, es una cosa que a mí me daba risa, pero me frustraba… y él me lo dijo: nosotros usamos todos los mecanismos de la sociedad burguesa para destruirla por dentro, y para acceder al poder, y lo primero que hicimos cuando accedimos, cuando llegamos a ese poder, fue cerrar todos esos mecanismos. Entonces, la oposición cubana no es efectiva contra el castrismo porque está desunida, porque la primera tarea de todo agente castrista dentro de una organización opositora es, primero, buscar a ver la forma en que él puede meter a otro agente; segundo, explorar a ver si puede pasar a ser agente en los Estados Unidos y, tercero, la más importante desde el punto de vista del trabajo diario, es romper la unidad. ¿Entiendes? Es los tiquis-miquis personales, es la creación de cuanta organización se te pueda ocurrir, ¿entiendes?, es la declaración de principios, ¿cómo se llama esto?, sagrados, que entonces no permite, porque ese principio no coincide exactamente con el de la otra organización, no permite hacer la unidad. Cada vez que tú miras todo el trabajo del castrismo dentro del movimiento opositor cubano… [se pierde el audio]… que la inmensa mayoría de los opositores cubanos han perdido de vista el hecho de que la unidad es el elemento más importante y el elemento que más daño le puede hacer al castrismo…

Alberto Muller:

César, yo quería aprovechar, porque nos quedan dos minutos, y meter un tema, no, no es una cuña, es un tema… [ríe]… y me refiero a lo siguiente, efectivamente, las condiciones de Lenin están ahí, y ellos las siguen obsesivamente y con mucha disciplina, pero, y ahí viene el tema, también se agotan, se agotan las estructuras, las estructuras históricamente se agotan, se pueden agotar, es el tema, ¿no?, y la cubana luce en ocasiones, y lo vimos ahora con el movimiento San Isidro, lo vimos en “El Maleconazo”, o sea, en ocasiones lucen como cansadas, debilitadas, al menos, esa es mi lectura, no sé si tú tienes la misma…

Respuesta:

Yo tengo la misma lectura. Yo tengo la misma lectura, pero… hay una coyuntura, o probablemente existió una coyuntura, que es el hecho de la presión que el gobierno de los Estados Unidos le puso por primera vez, en los últimos cuatro años, al castrismo, una presión real, ¿no? Segundo, que, evidentemente, va a llegar en cualquier momento el recambio, el final del régimen, con la muerte de Raúl Castro y con el enfrentamiento de los distintos grupos de poder. Va a venir un momento, o podría haber llegado, no sé si ahora, con la nueva administración que lograron imponer eso cambie, pero esa coyuntura de descontento popular, traspaso del poder y resquebrajamiento de la unidad del régimen por la pugna por el poder, o debido a la pugna por el poder de los distintos grupos, ¿no?, podría, podría dar lugar a una coyuntura a un momento en el cual, si la oposición estuviera unida, se pudiera afectar el régimen de una forma real. Yo estoy de acuerdo contigo, pero todo pasa por la unión…

Alberto Muller:

Bueno, el tema queda abierto, sí, estamos abiertos a despejar los [ininteligible] del PSP y el marxismo, y le agradecemos…

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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5 respuestas a Levántate Cuba

  1. leopeso dijo:

    Esta brillante, Claro y excelentemente explicado todo en tu entrevista Cesi… desgraciadamente la democracia es el talón de Aquiles para acabar con el comunismo. Habría que utilizar sus mismos métodos para eliminarlo, un poco como hicieron Sukarno y Suharto en Indonesia en los 60, pero claro está, la democracia nunca abogaría por esa opción, voilà su fragilidad.
    Un abrazo

    • Siempre se las arreglan para decir que Pinochet fue el malo y Maduro el bueno; que Hitler fue el malo y Stalin el bueno; que Trump es el malo y Obama el bueno. Siempre se las arreglan para que el más despreciable escape. Llevará mucho tiempo antes de que las cosas tomen su nivel real, mucho tiempo y muchas vidas. 100 millones y quieren seguir contando.

  2. Pingback: Ayer, sábado 27 de febrero, en el programa “Voces que Inspiran” | aguilera

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