El candil y la oscuridad

Candil de la calle

Se llamó Ángel Arturo Álvarez Lombardía, pero le decían Fray, como a Fray Candil.

No creo que haya dado mucha luz. Fue más bien uno de esos cuadros oscuros que el PCC-PSP siempre mantuvo en las sombras.

Nació en la ciudad de Santa Clara y se destacó como líder estudiantil de la enseñanza media por allá por los años 40. Eso me hace pensar que debe haber nacido alrededor de 1925, quizás un poco antes.

Indamiro Restano (hijo) asegura que después del golpe de estado del 10 de marzo de 1952 Fray Lombardía fue el administrador de las gasolineras que eran propiedad de Cosme Varas, el ayudante personal de Fulgencio Batista. Y fue, además, el director de Carta Semanal el periódico ilegal que el PCC-PSP creó cuando le cerraron Hoy.

Si eso es verdad, entonces todo parece indicar que el aparato de Inteligencia del PCC-PSP se las agenció para posicionar a Fray en un punto clave.

Debe haber hecho un buen trabajo, porque a partir de 1959 pasó a ser, junto con otros viejos comunistas, uno de los fundadores de la Seguridad del Estado castrista.

Orlando Rodríguez Pérez cuenta en sus memorias que a inicios de 1959 se encontró con Fray Lombardía en una calle de La Habana. Eran amigos desde la época de las luchas estudiantiles de los años 40 y se abrazaron. Cuando le preguntó en qué andaba la respuesta que recibió fue:

  • Estoy metido a esbirro, estoy trabajando en Seguridad…

En 1960, cuando Anastas Mikoyan visitó La Habana, dos amigos comunistas de Orlando Rodríguez Pérez –Carlos Guigou y Cuco González—le confesaron que eran parte del dispositivo de seguridad personal que los comunistas cubanos habían establecido para proteger al enviado soviético.

Para demostrarle que estaban diciendo verdad le enseñaron a su amigo las credenciales que los acreditaba para tan importante tarea. El asombro de Orlando Rodríguez Pérez fue mayúsculo cuando vio que las identificaciones estaban firmadas por su amigo Fray Álvarez Lombardía, una persona a la que él nunca había tenido por comunista.

Que Fray estaba metido a esbirro lo confirma a su vez Juan Antonio Rodríguez Menier, uno de los desertores de la Seguridad del Estado castrista, cuando dice en sus memorias que Lombardía fue el “jefe de la Sección Jurídica de Operaciones y principal organizador de lo que después devino en el Viceministerio de Contrainteligencia”.

La mano no le tembló a Fray Lombardía a la hora de organizar la implacable represión del castrismo. Ya hoy se sabe que muchas de las penas de muerte de los procesados en la cárcel de “Quinta y 14” fueron firmadas por ese viejo comunista.

Menier también confirma la militancia de Fray cuando dice: “Me agradaba la sencillez y enorme capacidad de ese hombre. No era Jefe de Operaciones del DSE por el gran sentido de la disciplina que le inculcó la jefatura del viejo partido comunista, lo que le hizo aceptar jefes bastantes incapacitados pero muy oportunistas. Álvarez, que fue el padre del DSE, nunca fue jefe de ninguna rama. Triste destino de ese brillante hombre, servir de segundón de hombres mediocres, pero más astutos que él”.

No hay dudas de que hay astucias y astucias. La de Fray fue a más largo plazo y siempre tuvo objetivos que iban mucho más allá de aparecer como jefe. Terminó siendo el ayudante personal de José Abrantes, una posición idónea para seguir haciendo lo que mejor sabía hacer: trabajar desde las sombras para sus verdaderos jefes.

En el último capítulo de mi libro “El soviet caribeño” explico que la preparación de la intervención cubana en la guerra civil angoleña empezó mucho antes de que –como dice la versión oficial del castrismo— a Fidel Castro se le ocurriera hacer semejante estupidez de una forma independiente e inconsulta.

Como parte de esa preparación los submarinos atómicos soviéticos empezaron a parecer en aguas y puertos cubanos, la URSS le regaló a Castro algunos submarinos convencionales mientras que Cuba empezó a desarrollar, sin que mediara racionalidad económica alguna, una imponente flota pesquera. Está claro que se estaban preparando las condiciones -con dinero soviético- para mover tropas a través de los mares.

Esa fue la época en la que dos cubanos muy vinculados al aparato de Inteligencia del PCC-PSP, y a la KGB, fueron nombrados como dirigentes del Ministerio de la pesca en Cuba. Emilio Aragonés como ministro e Isidoro Malmierca como viceministro. Lo interesante del caso es que en 1973 Fray Lombardía fue nombrado director de la Flota Cubana de Pesca.

Todo parece indicar que viejo Partido los criaba y la KGB los reunía.

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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6 respuestas a El candil y la oscuridad

  1. pepin2013 dijo:

    Muy bueno, Cesar.abrazo,pepin

  2. MJ Ramee dijo:

    ”estoy metido a esbirro” jajajaja que bien

  3. julin dijo:

    del carajo, lo de cuba mas que nada es una novela de terror, con muchos misterios que solo un conocedor de la historia del PSP puede desentranar, ha sido una conspiracion para destruirlo todo. pero, por que? para que?

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