Marxistología latinoamericana

nude banana

Carlos Marx fue un genio, de eso no cabe duda.

Carlos Marx descubrió las leyes objetivas de la maduración del plátano.

Antes de su genial descubrimiento la gente creía que las bananas maduraban cuando les daba su real gana; o cuando algún que otro rezo, o cualidad subjetiva, provocaba que el fruto diera un salto cualitativo y pasara, casi sin avisar, de inmordible a comestible.

Carlos Marx cambió todo eso.

Carlos Marx estudió el plátano durante un largo tiempo, pidió prestadas las leyes de la dialéctica, las aplicó a la platanatología y al final pudo descubrir, ¡eureka!, que la maduración del plátano se debía al desarrollo de las fuerzas platanales.

Genial, sencillamente genial. Por primera vez en la Historia se supo que el criterio que mejor describía la maduración de las bananas era algo tan objetivo, cuantificable, e inobjetable, como el desarrollo de las fuerzas platanales.

La subjetividad desapareció y con ese descubrimiento Marx se aseguró un puesto cimero en la historia del pensamiento humano. Pero no contento con eso decidió pasar a la acción; decidió dejar de ser un hombre que estudia pasivamente la historia del plátano para convertirse en un ente activo en la transformación de ese fruto.

Después de haber descubierto las leyes objetivas de la maduración del plátano a Carlos Marx le dio por proponer, de una forma para él muy revolucionaria, el paso a la acción de madurar el fruto… a pellizcos.

Nadie sabe por qué le dio por eso. Hay muchas teorías al respecto. Algunos dicen que en su época las bananas maduras eran muy caras y las verdes tardaban mucho en madurar.

Otros piensan que en realidad se trató de una venganza contra un mundo en el que solo unos pocos podían darse el lujo de comerse una banana madura, y de batidos, ni hablar.

¿Habrá resbalado con una cáscara de plátano?

No se sabe. Lo que sí se sabe es que las revolucionarias ideas de Marx encontraron una enorme aceptación en esos países que hoy se conocen como repúblicas bananeras. Regiones del mundo que todavía a estas alturas utilizan como ley objetiva de la maduración del plátano el número de pellizcos propinados a cada fruta.

Cualquier análisis de los enjundiosos tratados escritos por los marxistas de esos países arroja una enorme bibliografía sobre el número adecuado de pellizcos a propinar, la fuerza óptima de estos, las técnicas más eficientes para administrarlos y, sobre todo, la demostración fehaciente de que el pellizco de un marxista es siempre una caricia y nunca una agresión.

De inicio todos esos tratados de pellizcología evitaron hacer el análisis que Marx no pudo, o no quiso hacer. Me refiero a estudiar si el número de pellizcos correlaciona de forma positiva con un criterio tan objetivo, cuantificable, e inobjetable, como el desarrollo de las fuerzas platanales.

A estas alturas ya no hace falta que lo hagan, ya hoy es evidente que en esas repúblicas bananeras hasta los plátanos terminan convirtiéndose en objetos de lujo.

¿Cómo quiso Marx?

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
Esta entrada fue publicada en Cuba. Guarda el enlace permanente.

5 respuestas a Marxistología latinoamericana

  1. Roberto Madrigal dijo:

    Que bueno verte de nuevo activo por estos lares!

  2. Gustavo Cangiano dijo:

    El problema de los opositores cubanos es que no pueden garantizar que el derrocamiento del régimen castrista no implique la emergencia de un nuevo régimen capitalista subordinado al imperialismo norteamericano. Esto significaría salir de Guatemala para caer en Guatepeor. No se avizora una oposición antistalinista pero socialista, libertaria, antiimperialista

    • Todo lo contrario, el problema de los opositores cubanos es que no pueden garantizar que el derrocamiento del régimen implique la emergencia de un capitalismo subordinado a eso que la izquierda macabra y letrinoamericana llama imperialismo estadounidense. Las razones fundamentales son dos: es muy probable que el castrismo ya haya logrado que Cuba pase el punto de no retorno en la espiral involutiva. El otro es que ese llamado imperialismo no tiene el más mínimo interés en cargar con el fardo cubano. Mire usted a Puerto Rico, que ha pasado de ser Estado Libre Asociado a convertirse Estado en Libre Disociación. Los gringos ya están cansados de cargar con los males letrinoamericanos y que de contra los culpen a ellos.

  3. Sergio Delgado dijo:

    Pienso que ciertamente ya pasamos el punto de no retorno en la espiral involutiva y que el daño moral será un gran obstáculo a superar, pero el solo hecho de haver una opcion ya lo hace viable, el resto son solo especulaciones.

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