Soberano tabacón

Soberano tabacón

Dice el compañero Pedro Campos que la nueva embajadita es un hito en la historia de la soberanía nacional. Así lo dice:

El 20 de mayo nos recuerda la República Mediatizada por la Enmienda Platt. El 20 de julio nos recordará el reconocimiento del Gobierno de EEUU a la soberanía del gobierno surgido de la revolución de 1959.

Hay que reconocer que lleva razón en eso de que  a partir del 20 de Mayo de 1902 la derecha de los EE UU hizo posible, mediante las intervenciones militares y otras trampas, la existencia en Cuba de gobiernos y tiranías que respondieran a sus intereses.

Pero olvida Campos, con amnesia de Granma, que a partir del 1ro de enero de 1959 la izquierda de los EE UU también hizo posible, mediante la No intervención militar y otras trampas, la existencia en Cuba de un despotismo psicopático y pseudo-liberal que respondiera a sus intereses.

Si a esa izquierda estadounidense le hubiera dado por reconocer, en 1959, que apoyar a psicópatas asesinos como los Castro (por mucho que la derecha lo hubiera hecho antes con Somoza o con Batista) echaba por tierra todos sus principios el castrismo, quién lo duda, habría durado lo que un merengue en la puerta de un colegio. Pero por desgracia para los cubanos los liberales gringos decidieron proteger y disfrutar a su asesino.

Hoy esa izquierda de los EE UU, fiel a sus hipócritas tradiciones,  intenta convertir a la república mediatizada que tiene en Cuba en una dinastía de tercera y cuarta generación. Las armas que está utilizado para obtenerlo son la soberana exclusión de una buena parte de la sociedad cubana (exilio y oposición) de las decisiones con respecto al castrismo, el odio cerval y racista de un presidente (Barack Obama) al lobby cubano-americano, una campaña mediática encabezada por el New York Times de Carlos Slim y, claro está, el trabajo de decenas de agentes de influencia que la DGI de los Castro lleva años infiltrando, con el beneplácito y la cooperación de la izquierda estadounidense, dentro de los medios y la academia de los EE UU.

Me da mucha pena con el compañero Campos pero los hechos indican que el castrismo es, a fin de cuentas y parafraseando un viejo chiste, el camino más largo entre dos repúblicas mediatizadas. Pretender que el 20 de Julio es un reconocimiento a la soberanía cubana es desconocer que esa supuesta soberanía todavía depende, tanto política como económicamente, de los EE UU.

Hoy los destinos de Cuba, por mucho que los castristas quieran esconderlo, dependen más que nunca de los EE UU. Hoy son esos liberales estadounidenses los que sostienen al castrismo de la misma forma que antes los conservadores lo hicieron con Machado y con Batista. Hoy son esos liberales los que “sugieren” los prisioneros a liberar, los negocios a proponer, las campañas mediáticas a desarrollar y el número de opositores a asesinar bajo el sagrado manto de la inocencia plausible (plausible deniability).

En esencia casi nada ha cambiado. La única diferencia —que castrista y liberales insisten en esconder a como dé lugar— es que la república mediatizada que los conservadores estadounidenses implantaron en Cuba era capaz de generar riqueza y crecimiento económico, mientras que la de los liberales solo ha sido capaz de generar pobreza e involución. La coartada más fácil que tiene la izquierda estadounidense para negarse a ella misma, y esconderle al mundo, lo que realmente están haciendo con Cuba (condenándola a la pobreza, a la involución y a la dependencia de los EE UU) es el famoso embargo.

Si nos guiamos por la imagen de la fruta madura podemos decir que Cuba nunca ha estado más lista para caer bajo el control total de los EE UU. Con una economía destruida, una población envejecida, un modelo económico obsoleto y la segregación de la parte más rica y emprendedora de la nación cubana —el exilio— Cuba está lista para convertirse, de forma casi inevitable, en un país completamente dependiente de los EE UU.

Llama la atención que el compañero Pedro Campos siempre se ha declarado marxista; sin embargo, cualquier marxista de pacotilla sabe que solo la realidad objetiva (riqueza y crecimiento económico) puede garantizar algo tan subjetivo como eso que llamamos soberanía. O sea, que solo los países ricos y prósperos disfrutan de sus derechos soberanos; los otros, los pobres y dependientes, tienen que conformarse con la idea, o con la ideología, de serlo.

Por desgracia muchos “marxistas” olvidan eso en sus análisis, quizás para recordarnos que si algo hicieron Lenin y Stalin con el marxismo fue convertirlo en una interpretación subjetiva de la realidad, o sea, en algo muy cercano a una religión.

 

Acerca de reynelaguilera

La Habana, 1963. Médico. Bioquímico. Escritor. Desde 1995 vive en Montreal.
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2 respuestas a Soberano tabacón

  1. los4gatos dijo:

    EXcelente!!, lo he twiteado y lo he puesto en los gatos, for all to see

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